Hoy se celebra el día internacional contra la homofobia; se celebra porque el 17 de mayo de 1990 la Organización Mundial de la Salud decidió suprimir la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales.

Sin embargo en muchos países la homosexualidad no es solo considerada una desviación sexual o una enfermedad, sino que es perseguida por la Ley, como recuerda un informe de ILGA Asociación Internacional de lesbianas y gays.

Legislaciones homófobas

"En 2007, no menos de 85 Estados miembro de Naciones Unidas siguen criminalizando los actos sexuales entre personas adultas del mismo sexo con mutuo consentimiento, promocionando con ello de manera institucional una cultura del odio", recoge el informe en su introducción.

En no menos de 85 países la homosexualidad es considerada un delito
El informe, titulado "Homofobia de Estado ", recoge textualmente los artículos de los códigos penales de 91 países; muchos de ellos se refieren a la homosexualidad como "acto contra natura".

Los castigos van desde las multas económicas, pasando por el castigo físico, hasta llegar a la cadena perpetua o la pena de muerte.

Estados como Afganistán, Arabia Saudí o Irán son los más severos en el castigo a las prácticas homosexuales, llegando a la pena de muerte: "Artículo 111: la sodomía será castigada con la muerte si ambos sujetos, el activo y el pasivo, son maduros, mentalmente saludables y capaces de decidir por si mismos", es solo ejemplo del código penal que impera en Irán.

La homofobia un delito

Si la homosexualidad es delito en la muchos países, en otros es la homofobia ("Aversión obsesiva hacia las personas homosexuales") la que es castigada por las leyes.

Un adolescente británico fue condenado a pasar cinco horas en una publicación gay por homofobia
En Gran Bretaña, por ejemplo, un juez condenó a un adolescente que había pegado una paliza a un homosexual a trabajar durante cinco horas en la revista de temática 3SIXTY.

"Si podemos cambiar la visión perjuiciosa que alguien tiene sobre nosotros admitiéndolo en nuestro ambiente, eso tiene que ser una cosa buena", ha asegurada David Harvey, copropietario de la publicación.

Todos los países de la Unión Europea no tienen legislación contra los homosexuales; pero la alarma saltó cuando el Gobierno conservador polaco presentó un proyecto de ley para penar la "propaganda homosexual" en los centros educativos.