Las minorías ya suman 100,7 millones de personas en EEUU, gracias en parte al crecimiento de la comunidad hispana y, en su conjunto, superan la población que registró el país en 1910, según un informe divulgado este jueves por la Oficina del Censo.

Esta contabilización, hecha entre 2005 y 2006 y que ayuda a determinar el desembolso de fondos para todo tipo de servicios sociales, sale a la luz en momentos en que el Congreso negocia una solución consensuada para atajar la inmigración ilegal en Estados Unidos.

Entre julio de 2005 y julio de 2006, la población en Estados Unidos aumentó en 2,9 millones y los hispanos contribuyeron con casi la mitad de ese crecimiento demográfico, con 1,4 millones de personas, indicó el Gobierno.

El impacto demográfico de los inmigrantes es exagerado debido a la población indocumentada

De hecho, los hispanos conforman la minoría más grande y para julio de 2006 totalizaban 44,3 millones, ó 14,8 por ciento de la población total. La población hispana es la de mayor crecimiento en EEUU y registró un aumento del 3,4 por ciento durante el período estudiado.

Los afroamericanos, que como grupo tuvieron un crecimiento del 1,3 por ciento, conforman la segunda minoría del país, con 40,2 millones.

Le siguen los asiáticos, con 14,9 millones y un incremento del 3,2 por ciento de su población, y los nativoamericanos, con 4,5 millones.

Los blancos, que conforman el 66 por ciento de la población, sumaron 198,7 millones en 2006, y registraron un incremento del 0,3 por ciento durante el período analizado por los demógrafos.

Hace tan sólo un año, la población minoritaria era 98,3 millones pero, ahora, cerca de uno de cada tres habitantes pertenece a una minoría racial o étnica, según el análisis oficial.

Así, este segmento de la demografía estadounidense es mayor, incluso, que la población total de la mayoría de los países del mundo con la excepción de once naciones, indicó en un comunicado Louis Kincannon, director de la Oficina del Censo.

El informe, disponible en la página de internet www.census.gov, cuantifica y analiza la explosión demográfica en cada estado de Estados Unidos, teniendo en cuenta factores como el origen étnico, el género y edad de todos sus habitantes.

En 1910, la población total fue de 92,2 millones y, según la Oficina del Censo, para el 17 de octubre de 2006 ya había superado los 300 millones de habitantes.

California cuenta con 20,7 millones de residentes minoritarios, o 21 por ciento del total, y Texas con 12,2 millones, ó 12 por ciento del total étnico, situándolos a la cabeza de la lista de estados con mayor porcentaje de minorías.

Aun antes de la publicación de este informe, California y Texas ya tenían, desde hace décadas, una fuerte presencia minoritaria en sus barrios, escuelas, clínicas o centros comerciales, y la cultura hispana ha dejado una marca indeleble en toda la zona fronteriza.

El informe destaca que en 2006 las minorías fueron la "mayoría" en cuatro estados y el Distrito de Columbia, donde se encuentra la capital.

Si el Gobierno hiciese bien su trabajo (...) el incremento de la población minoritaria (...) sería mucho menor

La población de Hawai es 75 por ciento minoritaria, seguido por el Distrito de Columbia, con 68 por ciento, Nuevo México, con 57 por ciento, California, con 57 por ciento, y Texas, con 52 por ciento.

Estos cambios demográficos tendrán un impacto en las elecciones presidenciales de noviembre de 2008, especialmente porque, motivados por lo que perciben como un clima xenofóbico, grupos pro-inmigrantes realizan desde el año pasado sendas campañas para la ciudadanía y la inscripción de votantes minoritarios.

Por otro lado, grupos conservadores, que se sienten amenazados por la "invasión" de extranjeros, encuentran en este informe nuevos argumentos para exigir que el Congreso restrinja el flujo migratorio en el país.

"No he visto el informe pero, en general, creo que el impacto demográfico de los inmigrantes es exagerado debido a la población indocumentada", dijo a Efe Jack Martin, analista de la conservadora Federación Estadounidense para la Reforma Migratoria (FAIR).

"Si el Gobierno estuviese haciendo bien su trabajo de localizar y expulsar a los indocumentados, el incremento de la población minoritaria, en particular de los hispanos, sería mucho menor", agregó Martin.

La Oficina del Censo, encargada de contabilizar a los estadounidenses desde 1790, no pregunta sobre el estatus migratorio de los extranjeros, por lo que la cifra reflejaría también la población indocumentada.