El decoro inicial da paso al ataque político directo
Juan Antonio Mérida, coordinador de la campaña del PP (Torres).
Quedan diez días para los comicios y la pugna por la Alcaldía de la capital está llegando a su nivel máximo de crispación. El enfrentamiento entre los dos partidos políticos con más opciones, PP y PSOE, es ya una realidad.

Tal es así, que hemos pasado de las palmaditas en la espalda y las buenas palabras entre candidatos a la verborrea electoral, descalificativos incluidos.

Ayer, el coordinador de campaña del PP, Juan Antonio Mérida, inauguraba la lista diaria de reproches tras acusar al PSOE de llevar a cabo una campaña «no muy limpia». Mérida recriminaba a dicha formación los «errores hasta groseros» que su partido ha detectado en la web del adversario socialista, Javier Torres Vela.

«¿Cómo pueden decir que en Beiro no se ha construido el centro cívico? ¿Se han dado una vuelta por el barrio?», se preguntaba en tono irónico el coordinador de campaña del PP.

Mérida aseguraba que prefería pensar que «son errores de bulto y no un intento consciente de desinformar a los granadinos, porque hay muchas actuaciones que hemos ejecutado y que los socialistas niegan».

Sanción al PSOE

Otra muestra, a juicio de los populares, de la mala fe de los socialistas son las denuncias ante la Junta Electoral de zona. «Las dos han sido falladas a nuestro favor y, sin embargo, ahora han sancionado al PSOE» por pedir el voto antes del plazo legal establecido.

Mientras, el candidato socialista, Javier Torres Vela, criticaba la «desfachatez» del PP al calificar de «poco limpia» su campaña. El alcaldable recordó que los populares llamaron «corrupto» al presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, «mentirosa» a la ministra de Fomento e «insolvente, a mí mismo». Y sentenció: «¿Es hacer una campaña sucia denunciar que el PP ha incumplido el 70% de su programa?».

Denuncias casi a diario

Que los partidos se denuncien entre ellos por poner aquí o allá la publicidad, ocupar más espacio o cruzar alguna norma no es nuevo. La Junta Electoral de Granada, cuya actividad comenzó hace algo más de un mes y que abarca la capital y 57 municipios de la provincia, recibe casi a diario demandas de las formaciones políticas. Los más protestones son el PP y el PSOE, así como los partidos con menos fuerza en los pueblos más pequeños, cuentan fuentes del órgano.

En el caso de la capital, populares y socialistas son los que más caldean el ambiente.