Juan Carlos Monedero
Juan Carlos Monedero, profesor de la UCM y cofundador de Podemos. GTRES ONLINE

Juan Carlos Monedero, ideólogo y fundador de Podemos, ha salido al paso de las informaciones que le achacan supuestos cobros irregulares en el año 2013 a través de una empresa unipersonal calificándolas de "patraña". El Partido Popular, de hecho, le ha reclamado más explicaciones por relacionarse con gobiernos de "dudosa legitimidad democrática" como Venezuela.

El diario on line elplural.com publicó hace unos días que Monedero facturó 425.150 euros en dos meses y no pagó IVA, aunque la cadena de televisión 13tv ya había dado esta misma información el pasado mes de noviembre. Monedero aseguró el martes en La Sexta que los trabajos que realizó eran de consultoría internacional "fuera de la Unión Europea", por lo que no tenía que pagar IVA. "Es deshonesto", apuntó, hacer creer que hay un fraude, añadiendo que "nadie en toda la democracia ha recibido tantos ataques como Podemos".

Su explicación para el cobro de una cantidad tan elevada en un período de tiempo, tal como explicó también al diario Público, es que los países para los que ha trabajado "facturan cuando quieren y cuando pueden". En concreto, el miembro de Podemos ha confirmado que ha colaborado "con Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua en un proyecto que tiene que ver con una moneda común para Latinoamérica".

La totalidad del dinero que Monedero ha facturado a través de la sociedad Caja de Resistencia Motiva 2 Producciones SL "ha ido a sostener La Tuerka", el programa en el que colabora —"Parece mucho, pero no aguanta un año para sostener La Tuerka"—, sobre el que ha negado también que haya realizado pagos 'en negro' a empleados. Monedero asevera que toda la información sobre su empresa es pública.

"¿Por qué les molesta que en Podemos ganemos dinero? Porque nos lo gastamos en cambiar nuestro país. Y eso es lo que no soportan", ha declarado Monedero a Público, refiriéndose a PP y PSOE. La presidenta del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, ha atacado este miércoles la "corrupción de Podemos" poniendo de ejemplo a Monedero y también los 1.800 euros mensuales que cobra Íñigo Errejón de la Universidad de Málaga por asistir de 9 a 14 horas y "no aparece por ahí".

"Se ha de facturar a precio de mercado"

Fuentes de la Agencia Tributaria consultadas por 20minutos señalan que el uso de sociedades interpuestas es relativamente frecuente entre profesionales, músicos, artistas y tertulianos, entre otros colectivos. "Es una forma legal de poder deducir gastos que de otra forma no tendrían nada que ver con la actividad que desempeñan y a la vez pagar un 25% de impuestos en vez de hasta un 52% de tipo marginal", explican.

Sin embargo, el uso de una sociedad unipersonal para facturar servicios prestados a terceros no exime del pago del IRPF. Y es que "es obligatorio que dicha sociedad facture sus servicios a precios de mercado y a la vez pague un salario a su empleado o empleados [en este caso, Juan Carlos Monedero], quienes sí tendrán que tributar, por tanto, en el IRPF", añaden estas fuentes de Hacienda, que además estiman que este alto cargo de Podemos podría tener problemas fiscales si no ha declarado su sueldo en el impuesto de la renta. "Monedero habla claramente de un dinero que ha ganado él. Pues si lo ha ganado él, lo tiene que declarar como tal", concluyen.

Otra interpretación hace José María Mollinedo, portavoz del sindicato de técnicos de Hacienda (Gestha), para quien "las sociedades personales mediante las cuales hacer facturas son una cosa común y admitida por la ley". Tal como señala, el uso de las mismas es delictivo cuando se usan para obtener rendimientos "que son obtenidos por asuntos personales no relacionados con el objeto de la empresa".

No obstante, para conocer si pudiera haber cualquiera irregularidad, Mollinedo cree que será clave "conocer la fecha en la que se formalizó el contrato, y si esto se hizo antes de la constitución de la sociedad. Será importante saber cuándo se firmó, y saber si Monedero lo firmó como persona física o jurídica", indica. Y es que si lo hizo como persona física, se vería obligado a tributar en el impuesto de la renta. "Si los contratos los firmó la sociedad no habrá nada que objetar", concluye.