La privatización de hospitales y el retraso de centros de salud han marcado la política sanitaria de la Comunitat durante los cuatro años de Gobierno del PP.

Capitaneada en sus comienzos por el conseller Vicente Rambla y continuada por Rafael Blasco, la Conselleria ha sacado a concurso la gestión privada de los hospitales públicos de Torrevieja y Dénia, siguiendo el modelo de Alzira, y ha sido testigo, y cómplice, del retraso en la construcción de centros de salud como el de Torrent (con 15 años de demora) o Nou Moles y Benimaclet. Algunos, incluso están construidos, pero cerrados. Como ejemplo: la Malvarrosa y San Isidro, en Valencia.

Para acompañar el impulso, el Consell también ha privatizado los aparcamientos de varios hospitales valencianos, como el de la Vila, Alcoi o Alicante. Y como dato positivo, ha realizado por primera vez en el mundo operaciones de trasplantes de brazos y de antebrazos a una mujer, la colombiana Alba.

Respecto al gasto sanitario, Vicente Rambla alertó hace un año de los 300 millones anuales que gastaban los turistas extranjeros que venían a operars aquí gratis y anunció que iba a impulsar un decreto, ahora en el aire, para impedir que se sometieran a intervenciones gratis.