Los padres, Andy y Elena, junto a su hija Keila, de 18 meses.
Los padres, Andy y Elena, junto a su hija Keila, de 18 meses.

Un trágico accidente ocurrido en la madrugada del miércoles en Villaverde, en el cruce entre la Avenida de los Rosales y la A-4, ha llenado de dolor a tres familias de inmigrantes peruanas y dominicanas.

El turismo se saltó un stop y chocó contra un autobús sin pasajeros cuyo conductor, que salió ileso, no pudo esquivar al vehículo. 

En el turismo viajaban siete personas, cinco de las cuales murieron. Tres de ellas pertenecían a la misma familia: Andy y Elena, una pareja de jóvenes dominicanos de 24 y 22 años que venían de celebrar San Isidro (Andy no se lo perdía nunca, afirman sus primos) y su hija pequeña de 18 meses, Keila. También fallecieron Sugeri, dominicana de 29 años y compañera de trabajo de Elena, y Jennifer, de tres años.

El coche ha volado entre chispas. No olvidaré el sonido del impacto. Unas personas que estaban allí se echaron a llorar

Jennifer era "toda la vida" de su madre, Victoria María. De origen peruano, madre soltera y también compañera de Elena, Victoria era la sexta ocupante del coche.

Su vida estaba anoche pendiente de un hilo en el Hospital 12 de Octubre, en el que también permanece ingresado el otro superviviente, el hijo de nueve años de Sugeri, que ayer permanecía estable.

Sugeri, una joven "hermosa y alegre", según sus conocidos, conducía. Los familiares de las víctimas aún no se explican cómo se les pudo ocurrir subirse en un vehículo de cinco plazas.

"El coche voló entre chispas"

Un testigo escribió a 20 minutos para contar lo sucedido y denunciar que no es el primer accidente en ese tramo: "El coche ha volado entre chispas. No olvidaré el sonido del impacto. Unas personas que estaban allí se echaron a llorar. ‘Hay un bebé’, dijo uno. ‘Todavía tiene pulso’".