Comienzan los pleitos por el dinero. El Príncipe Enrique de Inglaterra no será enviado a Irak, después de que los mandos del Ejército británico decidieran que es muy peligroso. «He decidido que no será desplegado», declaró el general en jefe, sir Richard Dannatt.
Enrique había manifestado que quería ir a Irak, pero sus superiores han expresado que podía convertirse en una objetivo para los insurgentes, poniendo en riesgo su vida y la de los soldados que están bajo sus órdenes.

Enrique, de 22 años, tercero en la línea de sucesión al trono y oficial del Ejército, tenía que desplegarse en la provincia de Basora, al sur de Irak.