El precio de la vivienda podría caer el año que viene un 5% y estabilizarse después si la demanda de nuevos inmuebles desciende de forma moderada, según un informe del banco de inversión estadounidense Morgan Stanley. Esta bajada seguiría en los dos años siguientes si el descenso de la demanda de nuevas viviendas fuera más intenso. Sólo si la bajada de demanda de nuevas casas fuera muy brusca, se daría la situación de crisis en el sector de la construcción, que tardaría en recuperarse 10 años. El informe de la consultora inmobiliaria Forcadell, presentado el 21 de marzo, auguraba que los precios podrían bajar este año un 4% porque la oferta de viviendas seguirá creciendo.