La aldea del Rocío elimina barreras para que todos puedan disfrutar de las fiestas. Los discapacitados tendrán por primera vez vehículos especiales y lenguaje de signos. Habrá cinco coches oruga a disposición de los minusválidos para acercarlos a la ermita, algo muy complicado para ellos hasta ahora por las calles de arena. Además, todos los actos de comunicación serán traducidos al lenguaje de signos. La aldea está prácticamente preparada, al igual que el Plan Romero. Desde el martes, 6.000 agentes velarán por la seguridad de la romería. Este año, 30 hermandades llevarán GPS, el doble que el anterior.