Al menos un 5%: esa es la caída que se espera para el año que viene en el precio de la vivienda nueva, cuando en este 2007 la subida se cifra entre un 3 y un 5%; la cifra no es baladí ya que supone, por ejemplo, el abaratamiento de unos 10.000 euros en una casa con un precio de 200.000.

La opción más probable: un descenso del 5% y una posterior estabilización
Es una de las conclusiones de un estudio de mercado presentado por el banco de inversión estadounidense Morgan Stanley; según asegura, en el caso de que la demanda de casas nuevas descienda de forma moderada, tras esta bajada, se estabilizará el sector.

A pesar de que la tasa interanual de crecimiento del precio de la vivienda sigue bajando, advierte de que si la demanda de viviendas baja de forma brusca, este reajuste previsto para 2008 se extendería a 2009 y 2010, lo que supondrá una caída de la actividad en el sector residencial del 40% en dos años.

Caídas en la actividad del sector entre el 20 y el 70%

El informe dibuja un segundo escenario posible en el que la demanda se mantendría, con lo que la actividad de construcción residencial caería la mitad, un 20%, por lo que los precios seguirían subiendo pero con una notable desaceleración: a un ritmo no superior al 5%.

Otras perspectivas más agoreras para el sector hablan de una ligera posibilidad de "aterrizaje brusco", que conllevaría una caída del 70% de la actividad del sector, produciéndose una situación similar al "boom inmobiliario" alemán tras la reunificación.

La situación inmobiliaria en España está convirtiéndose en una de las principales preocupaciones ciudadanas: de hecho, hasta la ONU advirtió de que la subida de los precios en el país es una de las mayores del mundo.