El secretario autonómico de Educación y Formación de la Generalitat valenciana, Manuel Tomás, ha considerado que "no es de sentido común" que los alumnos de tercer curso de la ESO abandonen las clases sin autorización de los padres.

Tomás ha realizado estas declaraciones después de que hoy se haya conocido una resolución de la sala tercera del Tribunal Supremo (TS) que confirma la nulidad de una disposición de un decreto del Gobierno valenciano en materia de Educación aprobado en 2008 que establecía la obligatoriedad de obtener autorización paterna para que los alumnos decidan de forma colectiva si asistir o no a clase con motivo, por ejemplo, de protestas y huelgas.

La sentencia responde al recurso presentado por el Gobierno de la comunidad autónoma tras obtener una sentencia anterior desfavorable, que a su vez fue originada por un recurso de la Confederación de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos de la Comunidad valenciana Gonzalo Anaya contra el decreto 39/2008 relativo a la convivencia en los centros docentes no universitarios sostenidos con fondos públicos.

Al respecto, Tomás ha declarado que desde el Ejecutivo valenciano se "acata y respeta" la sentencia, "como no puede ser de otra manera", pero subraya que la posición de la Conselleria "ha sido garantizar la seguridad de niños menores de edad, que tienen alrededor de 14 o 15 años". "Para nosotros la seguridad y la protección es fundamental y eso es lo que nos ha movido en estas actuaciones", ha aseverado.

Además ha hecho notar que la sentencia del Alto Tribunal dice expresamente que la posición de la administración ha sido motivada de manera muy inteligente y ha insistido: "Para nosotros y para cualquier persona no es de sentido común que alguien abandone las clases a esas edades sin tener a autorización de los padres".

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