El vicario episcopal para la Pastoral Social en Guadalajara, Braulio Carlés, al hilo de los últimos acontecimientos ocurridos en Francia, ha querido puntualizar que "no es lo mismo un terrorista, que un islámico, que un árabe, que un musulmán, que un inmigrante, aunque en algún caso pueden coincidir, y lo normal es que el inmigrante sea tratado como persona y el terrorista como terrorista".

Según ha explicado Carlés en el transcurso de una rueda de prensa, es "peligroso" confundir una cosa con otra "porque al final puede ser que adoptemos aptitudes similares con nuestra forma de hablar o de proceder cuando deberíamos diferenciar claramente al terrorista del inmigrante aplicando la Justicia con los primeros y ayudando al inmigrante para que pueda vivir y trabajar como persona".

El vicario episcopal ha asegurado que se deben elaborar políticas migratoria generosas, solidarias y acogedoras "donde el encuentro entre culturas sea un referente y si no lo hacemos así puede ser que los peligros y los riesgos sean mayores porque si una persona se muere de hambre en su país tiene que salir y si es perseguida debe salir buscando salvar su vida".

Para Braulio Carlés, es un hecho que "no se pueden poner puertas al campo y, desde luego, la solución no está en elaborar políticas cerradas y restringidas o llegar hasta pensar en auténticas barbaridades como es echar a los inmigrantes árabes o musulmanes".

En todo caso, ha hecho una invitación a que los musulmanes que están en España y en Europa se manifiesten y digan al mundo entero que están en contra del terrorismo "como no podemos confundir y pensar que todos los vascos estaban en ETA o que la pederastia en ha sido algo generalizado y no solo ha afectado a un colectivo mínimo porque puede que nos convirtamos también en terroristas dialécticos o demagogos pero tan terroristas con nuestro lenguaje como puede ser los terroristas que matan".

Inmigrantes en guadalajara

Por su parte, la delegada diocesana de Migraciones en Guadalajara, Norma Kleinubing, ha confirmado que el número de inmigrantes latinoamericanos asentados en la capital alcarreña ha descendido de forma "notable" en los últimos cuatro años mientras permanecen los que llegan de países del este y crecen los provenientes de Marruecos.

Concretamente, en 2011 había 1.762 inmigrantes llegados desde Marruecos y en 2014 se han contabilizado 2.013. Por lo que se refiere a otras nacionalidades la variación entre 2011 y 2014 es la siguiente: Rumanos (3.770-3.515), Ecuatorianos (1.082-480), Peruanos (787-604), Colombianos (757-427) y Dominicanos (321-345).

También ha dicho que es significativo que en 2011 no había contabilizado oficialmente ningún inmigrante chino y los datos referidos a 2014 reflejan un colectivo de esa nacionalidad con 445 personas.

Según ha explicado, "hasta no hace mucho eran personas que no acudían ni a nuestros dispositivos y ya van apareciendo y vienen a pedir ayuda, a que les busquemos algún puesto de trabajo, pero es verdad que hasta hace unos años era un grupo de personas que parece que no estaban en ningún sitio y había quien decía que se pasaban los pasaportes unos a otros porque para nosotros nos parecen todos iguales".

Otros datos aportados por la delegada han sido que, a 1 de enero de 2014, en la provincia de Guadalajara había 35.309 extranjeros entre los 255.484 empadronados o que en la capital el total de inmigrantes eran 10.840 (12,92 por ciento) de 83.806 empadronados. En Azuqueca había 8.248 extranjeros 23,21 por ciento) de 35.540 empadronados.

Tanto Norma Kleinubung como Braulio Carlés han hecho estas declaraciones en el transcurso de una rueda de prensa para presentar los actos con motivo de la celebración de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado que esta año se lleva a cabo con el lema 'Iglesia sin fronteras, madre de todos'.