La coordinación entre administraciones, el aumento de plantillas policiales, la prevención del delito o las nuevas
tecnologías son algunos elementos coincidentes en los programas electorales en materia de seguridad que, aún así, sigue siendo uno de los aspectos de mayor confrontación ante el 27-M.

De hecho, los datos sobre delincuencia han sido objeto de controversia a lo largo de la legislatura, como lo prueban las dispares valoraciones del informe del ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, el pasado mes de febrero, sobre la evolución de los delitos en 2006.

Para el PP 2006 fue el año más "inseguro" y "el de mayor delincuencia" de la última década

Rubalcaba detalló que el pasado año se produjeron 2.267.723 delitos y faltas, (una tasa de criminalidad de 50,7 infracciones por cada mil habitantes), cifra que, según dijo, sitúa a España 20 puntos por debajo de la media de la UE.


Sin embargo, para el PP, 2006 fue el año más "inseguro" y "el de mayor delincuencia" de la última década; de hecho, la Conferencia de Seguridad que este partido celebró en noviembre de ese año dio como fruto 200 medidas para combatir el "bienio negro" del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, en el que la delincuencia ha subido 14 puntos, según sus datos.


En el marco de esta Conferencia el PP elaboró un vídeo sobre el "fracaso de Zapatero" en seguridad ciudadana, en el que se superponen imágenes de crímenes, víctimas de delitos, repatriación de inmigrantes ilegales, o actos de vandalismo con mensajes escritos como "cuatro muertos cada día" o "nuevas mafias internacionales", y que levantó las críticas del Gobierno y de otros grupos políticos.


El PSOE, en su programa municipal, apuesta por la corresponsabilidad y cooperación entre las Administraciones Públicas y los distintos Cuerpos de Seguridad, incluso de la sociedad, como elemento fundamental para construir un "sólido Sistema Público de Seguridad".


Así, una de las medidas que propone es promover la participación activa de las CCAA en las Juntas Locales de Seguridad o la creación de Juntas Comarcales o Zonales.

La prevención de la delincuencia juvenil es uno de los puntos destacados del programa del PP


Para desarrollar el convenio marco de cooperación y coordinación firmado entre el Ministerio del Interior y la FEMP en febrero de 2007, el PSOE promete, entre otras cosas, constituir una Comisión Estatal de Seguridad Local; formar a los agentes de la policía local en materia judicial; o facilitar las denuncias y la atención policial incluso con Oficinas Móviles.

Además de incrementar las plantillas policiales locales, promete mejorar la asistencia a víctimas de delitos, crear "observatorios" locales para diagnosticar problemas de convivencia y seguridad, prestar atención a los mayores y a los programas contra la violencia de género, y asignar "agentes tutores" de la policía local en determinados centros escolares para dar una atención permanente.

El PP aboga también por la "máxima coordinación" entre CCAA, corporaciones locales y Estado, y por fomentar la participación de todas las administraciones en la política de seguridad de su territorio.


Promete incrementar la presencia policial en las calles, crear unidades especializadas en los cuerpos de policía local, entre otras, algunas con funciones de policía judicial para mejorar la investigación.
Una nueva Ley de Policía Local que defina sus funciones, formación, organización y coordinación, y el aprovechamiento de las nuevas tecnologías para perseguir el delito son otras de las ofertas electorales del PP en materia de seguridad.


La prevención de la delincuencia juvenil es uno de los puntos destacados del programa del PP, en el que propone un plan de seguridad para los centros educativos y varias medidas de lucha contra la droga o contra el fenómeno de las bandas juveniles.


Izquierda Unida, en su programa, defiende la seguridad como un servicio público universal y no como lo hacen -sostiene- "posturas neoliberales" que "plantean un proceso lento pero peligroso de privatización".


La formación liderada por Gaspar Llamazares aboga por erradicar la pobreza, el paro, la siniestralidad laboral, la xenofobia, el racismo, y la exclusión social para garantizar la eficacia de las políticas de seguridad.


Además de aumentar la eficacia policial -a través de su descentralización y coordinación- y garantizar la atención social y judicial a las víctimas, IU se decanta por la prevención del delito, con apoyo educativo al fracaso escolar, luchar contra el paro, facilitar el tratamiento médico al drogodependiente, o reforzar las políticas de proximidad buscando evitar delitos desde los barrios y asociaciones vecinales