El intento es ambicioso, puesto que se trata no sólo de congelar el acceso de nuevos coches y camiones, sino de reducir en un 10% los actualmente en circulación. De momento, y según datos aportados por el director general de Movilidad del Ayuntamiento, desde el cierre al tráfico rodado de la Dehesa de la Villa, 5.000 coches menos acceden diariamente al centro de la capital, con los consiguientes beneficios de aligeramiento y salubridad que estos hechos comportan. Cinco meses después de los cortes, el 21% de los conductores que atravesaban el parque han cambiado el coche por el transporte público. Los lógicos inconvenientes para los vecinos de Valdeconejos, que en su día manifestaron su dividida opinión en contra de la medida, han quedado ampliamente superados por las ventajas para todos que el cierre ha supuesto. Un notable alto para el Ayuntamiento.