Unas fuertes medidas de seguridad impidieron que este domingo por la tarde se llevara a cabo en Madrid, en concreto frente al Museo del Prado, una "sentada-acampada" de jóvenes para reclamar a las distintas administraciones una vivienda digna.

Convocados por la "Asamblea contra la Precariedad y por la Vivienda Digna", los manifestantes, alrededor de un centenar, se fueron dando cita a las 18.00 horas en los aledaños del Museo del Prado, para llevar a cabo su protesta.

Querían acampar hasta las elecciones del 27 de mayo
Sin embargo, no pudieron ni siquiera llegar al lugar previsto, frente a la "puerta Murillo", debido a las fuertes medidas de seguridad que había en la zona y que impedían el acceso de los jóvenes que tenían intención de participar en la misma.

Por este motivo, los manifestantes decidieron trasladarse a las inmediaciones del Centro de Arte Reina Sofía, donde tampoco se les permitió ni concentrarse ni instalar las tiendas de campaña.

Los organizadores habían anunciado su intención de permanecer acampados en las proximidades del Museo del Prado hasta que se celebraran las elecciones municipales y autonómicas, el próximo 27 de mayo.

Un portavoz de la Asamblea contra la Precariedad y por la Vivienda Digna Raúl de la Fuente lamentó, en declaraciones a los periodistas, que se impidiera celebrar este "acto pacífico", cuyo único objetivo, comentó, es exigir a las administraciones viviendas dignas.

Según señalaron los organizadores, la Delegación del Gobierno en Madrid había prohibido esta protesta argumentando que se podría enmarcar en un acto electoral, algo que ellos negaron al asegurar que no solicitaban el voto para ningún partido.

Los convocantes de la protesta decidieron llevar a cabo a última hora una asamblea con todos los asistentes para pensar lo que harán a partir de ahora, aseguraron las mismas fuentes. Según indican en su página web, finalmente acamparon en Ciudad Universitaria.

Mitin accidentado de Zapatero en Salamanca

En un acto electoral de Salamanca en el que participó Zapatero, un grupo de unos seis jóvenes interrumpieron al presidente protestando contra la política de vivienda con una pancarta en la que se podía leer: "gente sin casas, casas sin gente".