Nicolás Maduro
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Alejandro Ernesto / EFE

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, prorrogó este miércoles por un año más un decreto que prohíbe los despidos de empleados durante el 2015, un año en el que ha prometido reflotar la economía del país en recesión y con una inflación acelerada de más de 60 por ciento.

"Acabo de firmar el decreto de inamovilidad y protección del Trabajo para el 2015, seguiré defendiendo los derechos del Pueblo Trabajador", anunció el mandatario venezolano en un mensaje a través de la red social Twitter.

Maduro indicó este miércoles que la decisión se publicará "de inmediato" en la Gaceta Oficial para garantizar el derecho al trabajo, la "base de la verdadera recuperación económica", dijo.

Venezuela cuenta desde hace dos años con una Ley de Trabajo que establece el pago doble en caso de despidos injustificados y el cálculo de las prestaciones con base en el último salario.

Además prevé una jornada laboral de 40 horas diurnas y no de 44, como estaba estipulado en la normativa anterior, elimina la tercerización de actividades o subcontratación.

La normativa es criticada por las patronales por considerar que no fomenta la productividad laboral.

Contracción de la economía venezolana

El anuncio del decreto se produce un día después de que el Banco Central de Venezuela (BCV) anunciará una contracción de la economía venezolana, una inflación del 63% y que el propio mandatario anunciara la implementación de un plana para recuperar la economía y que incluye varios ajustes económicos.

Maduro adelantó el martes que entre las líneas de acción que contendrá este plan se incluye "un nuevo sistema cambiario", una reforma fiscal, y "la optimización del gasto público" lo que supone un recorte de gasto, lo que por ejemplo disminuiría al mínimo los gastos de las embajadas "que funcionen con lo estricto necesario".

Venezuela ha sufrido la perdida de más del 30 % de sus ingresos como consecuencia de la caída del los precios internacionales del petróleo, del que el país suramericano obtiene 9 de cada 10 dólares que ingresan a la economía.