Contra la 'ley mordaza'
Cabecera de la manifestación contra la Ley de protección de la seguridad ciudadana, conocida como 'ley mordaza', convocada el mismo día en varias ciudades españolas, y cuyo recorrido finaliza ante la Subdelegación del Gobierno, en Barcelona. EFE

Miles de personas han salido a las calles en una treintena de ciudades, entre ellas Madrid y Barcelona, para pedir la retirada del proyecto de Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana —aprobado en el Congreso sólo con el apoyo de los 'populares'—, bautizado por sus críticos como 'Ley Mordaza', al considerar que supone "un ataque directo a derechos fundamentales" recogidos en la Constitución, como la libertad de reunión o libertad de expresión.

Las movilizaciones han sido convocadas bajo el lema '20D todos a la Calle. Di no a la Ley Mordaza' por la plataforma 'No Somos Delito', que ha recabado el apoyo de otras organizaciones, plataformas y movimientos sociales como el 15-M, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), el SAT, la CGT o Greenpeace.

La marcha en Madrid ha partido este sábado a mediodía de la plaza de Ópera contra un proyecto que prevé, por ejemplo, hasta 600.000 euros de multa a quienes participen en protestas ante el Congreso de los Diputados sin autorización de la delegación del Gobierno. Los convocantes piden la retirada de esta ley por ser un ataque directo a los derechos fundamentales recogidos en la Constitución como la libertad de reunión o la libertad de expresión.

La manifestación se encontró con agentes de Policía en la plaza de Callao y en la calle Preciados de Madrid, de camino a la Puerta del Sol, lugar donde estaba previsto que finalizara la marcha.

3.500 personas en Barcelona

Unas 3.500 personas, según la Guardia Urbana, se han manifestado por el centro de Barcelona. Tras una pancarta con el lema "Ninguna mordaza nos hará callar. Defendamos nuestros derechos", la marcha ha partido de la plaza Universidad de Barcelona y ha recorrido las calles del centro de la capital hasta la delegación del Gobierno.

Los manifestantes, entre los que figuraba una nutrida representación de miembros de la Plataforma de Afectados por Hipoteca (PAH), han coreado lemas contrarios a la llamada 'Ley Mordaza' y han enarbolado pancartas que tachan de dictatorial esa normativa.

Numerosos manifestantes han acudido a la marcha con una mordaza en la boca para mostrar oposición a la ley de seguridad ciudadana y otros muchos han lucido máscaras blancas con signos de prohibición sobre la boca, símbolo de las luchas contra los ataques a la libertad de expresión.

Numerosos manifestantes han acudido a la marcha con una mordaza en la bocaEn la marcha no han faltado consignas y pancartas para exigir la liberación de los jóvenes que fueron detenidos el pasado martes, en el marco de la 'operación Pandora', por su supuesta pertenencia a una organización anarquista relacionada con varios atentados con artefactos de fabricación casera.

La manifestación ha contado con una "acción" protagonizada por fotoperiodistas, que con sus cámaras en alto han protestado contra los artículos de la ley que sanciona la grabación de actuaciones policiales y, desobedeciendo esa prohibición, han captado imágenes de los mossos d'esquadra que custodiaban la sede de la Delegación del Gobierno.

A la manifestación han acudido colectivos de inmigrantes, que con pancartas como "No a la mordaza. Sobrevivir no es delito", protestaban por los apartados de la ley de seguridad ciudadana que permite a la policía expulsar directamente a las personas que hayan cruzado la frontera española, sin autorización judicial.

El manifiesto de la plataforma Desob14, que convocaba la protesta, celebrada también en otras ciudades españolas, sostiene que la aprobación de la llamada 'Ley Mordaza' supone "un hecho realmente grave y alarmante" y un "salto atrás de más de 40 años en los derechos civiles y políticos".

De hecho, entre los diseños que acompañaban a los manifestantes figuraba una gran caricatura del dictador Francisco Franco con la expresión "Francostein". La plataforma avisa de que, si la ley prosigue los trámites para su aprobación, generará "los mecanismos de desobediencia colectiva que sean necesarios para hacerla inaplicable".