Catalá desvincula la renuncia de Torres-Dulce de la querella de la Fiscalía contra Mas

  • Catalá ha defendido la actuación "autónoma" y "sin injerencias" de la Fiscalía.
  • La noticia le ha sorprendido en Barcelona, donde ha visitado la Escuela Judicial.
  • También se ha reunido con el consejero de Justicia, con el que no ha abordado el 9-N, uno de los temas que generó discrepancias entre Torres-Dulce y Catalá.
El consejero de Justicia, Germà Gordó, y el ministro del ramo, Rafael Catalá, se saludan en presencia de la delegada del Gobierno en Cataluña, María de los Llanos de Luna.
El consejero de Justicia, Germà Gordó, y el ministro del ramo, Rafael Catalá, se saludan en presencia de la delegada del Gobierno en Cataluña, María de los Llanos de Luna.
MARTA PÉREZ / EFE

El ministro de Justicia, Rafael Catalá, ha desvinculado hoy "absolutamente" la renuncia del fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, de la querella contra el presidente catalán, Artur Mas, y ha defendido la actuación "autónoma" y "sin injerencias" de la institución.

En declaraciones a los medios en su visita a la Escuela Judicial de Barcelona, Catalá ha reaccionado de esta manera a la decisión del fiscal general del Estado de renunciar a su cargo "por razones personales", según informó la institución que ha dirigido hasta este jueves en un comunicado.

El ministro ha subrayado que el fiscal general del Estado "ha trabajado con independencia de criterio" en la querella contra Artur Mas por el 9-N y sin injerencias del Gobierno. "Ni en esta materia ni en ninguna", ha dicho. En ese sentido, ha recordado que el propio Torres-Dulce ha reiterado en varias ocasiones que no hubo ninguna injerencia del Ejecutivo en la presentación de la querella y que, en el caso de existir, "en ningún caso la habría tolerado".

Preguntado sobre si la dimisión del fiscal tiene que ver con discrepancias por la querella tras el proceso participativo del 9-N, Catalá ha sido tajante: "no tiene absolutamente nada que ver". "Creemos en la separación de poderes", ha recalcado el ministro de Justicia, que ha insistido en que la "mejor prueba" de la confianza que el Gobierno tenía en Torres-Dulce es el "reconocimiento de su profesionalidad".

"La Fiscalía como institución, en el caso de la querella contra Mas y los consellers, ha actuado dando prueba de su independencia y de su formato participativo con la junta de fiscales de Cataluña y de Madrid", ha añadido el ministro.

Sorprendido por la noticia

El ministro ha admitido que se ha sentido algo "sorprendido" por la decisión de Torres-Dulce: "Estoy en Barcelona y en la Escuela Judicial... un tanto sorpresiva (la dimisión)".

Según ha explicado, ha tenido conocimiento de la renuncia por una carta que Torres-Dulce le ha remitido este mismo jueves, sin que en los días previos hayan conversado sobre la posibilidad de la dimisión, lo que han hecho finalmente esta misma mañana.

Catalá ha expresado su "respeto" por la decisión, aduciendo motivos personales, al tiempo que ha subrayado la "profesionalidad y calidad" que, en su opinión, ha caracterizado su gestión al frente de la Fiscalía General del Estado, "defendiendo siempre el interés general".

Tras insistir en que desconoce los motivos por los que Torres-Dulce ha decidido presentar su renuncia, Rafael Catalá ha anunciado que el Consejo de Ministros abordará el viernes la sustitución del Fiscal General del Estado, que volverá al Tribunal Constitucional.

Ni el 9-N ni la querella contra Mas

Catalá ha aprovechado su visita a Barcelona para, entre otros, reunirse por primera vez desde que ocupa su cargo con el consejero de Justicia, Germà Gordó. El encuentro, que ha durado cerca de media hora, ha puesto en evidencia sus diferencias respecto a algunas reformas judiciales que plantea el Gobierno, como la cadena perpetua o el control de comunicaciones, pero durante la reunión no han abordado el 9-N.

En la reunión, ha explicado Gordó, han abordado las reformas en materia de justicia que está planteando el Gobierno en la modificación del Código Penal y la Ley de Enjuiciamiento Criminal y las discrepancias del gobierno catalán respecto a dos cuestiones principales: la prisión permanente revisable y el control de las comunicaciones.

En la reunión se ha tratado también de los recursos materiales y las tasas en materia de justicia, una cuestión en la que Gordó ha sugerido a Catalá que "intente hacer como se hizo en Cataluña" y acometer una reformar tras conversar con abogados, procuradores y operadores jurídicos implicados. También le ha pedido que tenga en cuenta las competencias de las comunidades autónomas en materia de tasas judiciales.

Asimismo, el conseller de Justicia ha aprovechado la reunión con Catalá para reclamar al Gobierno central más competencias en materia judicial, especialmente la creación del Consell de Justicia, órgano de administración de los jueces en Cataluña previsto en el Estatut.

En la reunión, sin embargo, los titulares de Justicia no han hablado de la consulta del 9-N ni sobre la querella que la Fiscalía de Cataluña ha presentado ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) contra Mas y otros dos consellers por las posibles responsabilidades penales derivadas del proceso participativo.

Según Gordó, no han tenido tiempo porque la reunión se ha acortado por la renuncia de Torres-Dulce, que ha afectado a la agenda del ministro, y porque la prioridad para el conseller era tratar temas "competenciales". Por su parte, Catalá ha afirmado en ese sentido que tanto él como Gordó respetan la independencia judicial, por lo que "lo mejor" que ambos pueden hacer es "dejar que la justicia actúe" en relación con la querella del 9-N.

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