La contestación del Rey se produjo a la entrada de la reunión de la Fundación para la Innovación Tecnológica (COTEC) de España, Italia y Portugal, a la que también asistieron los presidentes italiano, Carlo Azeglio Ciampi, y portugués, Jorge Sampaio.

Uno de los periodistas que cubrían el acto le preguntó a Don Juan Carlos si iba a hacer lo mismo que hizo el rey Balduino, y le contestó: "yo soy el rey de España, y no el de Bélgica". La demanda le fue formulada al monarca a raíz de la información publicada ayer miércoles por El Mundo, según la cual "la Iglesia estima que el Rey no debe sancionar la ley del matrimonio gay".

Esa interpretación se basa en la afirmación del secretario y portavoz de la Conferencia Episcopal Española, José Antonio Martínez Camino, de que la objeción de conciencia que pide la Iglesia "establece un principio general, sin señalar a personas concretas. Afecta a todos los católicos, pero también a todas las personas con recta formación moral".