Premio Fernando Lara de Novela
El escritor Jesús Sánchez Adalid (centro) recibe la felicitación de la escritora Angeles Caso, tras resultar ganador del XII Premio de Novela Fernando Lara. (EFE). EFE

El escritor Jesús Sánchez Adalid, de 45 años, ex juez y párroco del pueblo extremeño de Alange, obtuvo este jueves el XII Premio Fernando Lara de Novela, dotado con 120.000, con una novela, El alma de la ciudad, que trata sobre el periodo de la Reconquista, la fundación de Plasencia y el Rey Alfonso VIII.

Sánchez Adalid es autor de otras siete novelas históricas, como El mozárabe y El cautivo, de las que ha vendido ya un millón de ejemplares, según explicó en la conferencia de prensa posterior a la concesión del premio, que se falló en el transcurso de una cena de gala celebrada en los reales Alcázares de Sevilla.

La vida de un peregrino

El alma de la ciudad es una novela que cuenta la vida de un peregrino que, camino de Santiago, recuerda su azarosa vida, cuando vivió en la ciudad de Ávila y asistió a la fundación de la ciudad de Ambrosía, la actual Plasencia.

Según el ganador del premio, Ambrosía es un nombre griego que sonaba a pagano en la Edad Media y que se transformó en Plasencia, que significa lugar placentero para vivir.

En mi novela no hay nada teológico, pero sí una búsqueda del sentido de la vida
Sánchez Adalid aseguró que en su novela "no hay nada teológico, pero sí una búsqueda del sentido de la vida y contestación a ciertas preguntas que nos hacemos las personas".

Edad Media, periodo luminoso

El autor dijo que la Edad Media "no es un túnel oscuro que hubo que atravesar para llegar a la luminosidad del Renacimiento", sino que muchas de las cosas que constituyeron ese periodo luminoso para la cultura existieron ya entonces, como, por ejemplo, el pensamiento de San Agustín.

La novela ganadora trata de reflejar el choque entre dos mundos, el del norte, que se va abriendo paso, y otra tierra que no pertenece a nadie y que el autor denomina "la Trastierra", ya que trata de reflejar en esta historia cómo fue el nacimiento de las ciudades durante el siglo XII, en un momento en que surge "una nueva civilización, el gótico, una nueva concepción del arte, del mundo y de la cultura".

"No es una historia de buenos y malos, sino del ser humano, atrapado entre dos mundos, entre dos civilizaciones, en su propia circunstancia", explicó el autor, para aclarar que su novela no obedece a ninguna ideología previa, sino que es "una mirada limpia sobre el ser humano".

De léctura "fácil"

Ya hemos sufrido suficientemente el castigo de los escritores enrevesados y complejos

También aseguró que la lectura de su novela resultará "fácil y cómoda" porque "ya hemos sufrido suficientemente el castigo de los escritores enrevesados y complejos".

Preguntado sobre en qué invertirá el dinero del premio, el autor aseguró que no va a cambiar de vida ni va a comprar una casa en la playa, y que no ha pensado en nada de eso por haber sido una sorpresa, además de que aclaró que no tiene necesidades materiales.

A la pregunta de que si sus feligreses le leen, contestó: "Para mis feligreses soy el párroco".

El jurado que ha concedido el premio ha estado integrado por los escritores Carlos Pujol, Antonio Prieto, Juan Eslava Galán, Fernando Delgado y Ángeles Caso.

Anoche también se entregaron los otros dos premios que, dotados con 18.000 euros cada uno, convoca, al igual que el Fernando Lara, la Fundación José Manuel Lara, el Premio de Ensayo Manuel Alvar a Carolina Martín por la obra De Sevilla a Europa. La trilogía Da Ponte-Mozart, y el Premio de Biografía Antonio Domínguez Ortiz a Manuel Gregorio González por la obra Don Álvaro Cunqueiro, juglar sombrío.