El cuarteto D-Nash
Ony, el segundo por la derecha, junto al resto de D'Nash en una foto de archivo. EFE / Seppo Sirkka

¿Cómo estáis?
Muy nerviosos y muy contentos.

¿Cómo os están tratando?
Muy bien. Aquí la gente está súper volcada. Son muy cálidos en el trato...

¡No tanto en el clima!
Pues no creas. Pensábamos que veníamos al Polo Norte y estamos a 14 grados.

¿Cómo se come en Helsinki?
(Risas) Eso nos pregunta siempre la familia. Yo es que no soy nada delicado y me gusta todo. Tampoco se nota tanto la diferencia.

¿Cómo lleváis lo del idioma?
Lo que llevamos es intérprete (risas).

¿Habéis hecho amigos?
Sí, cada noche hay una fiesta y nos llevamos muy bien con el equipo de Portugal.

Seguro que también os lleváis bien con los de Italia.
(Risas) Claro es que es con los que mejor podemos entendernos.

¿Con qué resultados os conformaríais?
Con quedar entre los diez primeros. El sueño es estar entre los cinco de cabeza.

¿Depende todo de vosotros?
En Eurovisión importa más la política que la propia música.

¿Vuestros fans solo son chicas?
¡Qué va! También tenemos chicos, pero se cortan más a la hora de decirlo.

¿Cuál es la burrada más grande que os han dicho?
"Te quiero más que a mi madre".

¡Qué miedo no!
(Carcajada) Un poquito exagerado, ¿no?

Ahora también estáis estudiando interpretación, danza...
Claro, eso siempre ha sido así.

Tienes algo de cine entre manos.
Algo tengo para hacer este verano pero no te puedo contar nada.

¿Qué harás en cuanto llegues a España?
Lo tengo claro: dormir mucho.