Piso en alquiler y venta
El cartel de una vivienda que se alquila o se vende. EP

La rentabilidad media de alquilar la vivienda de la playa es del 2,5%. Una plaza de garaje llega a dar una rentabilidad por encima del 6% en las grandes ciudades. Son dos titulares de este mismo año que hablan de rentabilidad en el inmobilario. Sin embargo, el concepto de rentabilidad tiene matices. No es lo mismo hablar de la rentabilidad bruta, neta o ajustada a riesgo. Según explican en el blog de Anida, este matiz es clave para poder conocer el rendimiento real de una inversión.

La rentabilidad de que hablemos es clave para conocer el rendimiento real de una inversiónCuando se habla de rentabilidad bruta se hace referencia al ingreso anual comparado con la inversión total que se ha hecho para adquirir el inmueble. Es decir, si se ha comprado una vivienda por 150.000 euros y se ingresan anualmente, gracias a un alquiler mensual de mil euros, 12.000 euros, se puede decir que la rentabilidad bruta anual sería del 8%.

Pero este tipo de inmuebles llevan consigo unos gastos asociados y repercutibles como pueden ser impuestos, gastos de comunidad, derramas, seguros y gastos de gestión. Para ese mismo caso, si suponemos unos gastos fijos anuales de 2.500 euros, la rentabilidad neta de esa vivienda disminuirá hasta el 6,3%.

Aún más. Si queremos estar totalmente seguros de la rentabilidad de un inmueble que nos interesa, no debemos olvidar otros factores que afectan como la variación de precios o, simplemente, tener en cuenta el tiempo que se puede tardar en tener el inmueble alquilado.

Será en este caso cuando se esté analizando la rentabilidad asociada a riesgo. Es decir, si se tarda en tener alquilado el inmueble seis meses, el ingreso anual se reducirá a 6.000 euros y hablaríamos de una rentabilidad ajustada a riesgo de un 2,3%.