El candidato del PP a la Alcaldía de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, intentará lograr en las municipales del 27-M su cuarta mayoría absoluta en sus seis participaciones electorales como cabeza de lista, una experiencia política y de gestión que tratará de hacer valer frente a sus adversarios.
En las tres elecciones que le llevaron al gobierno, dos veces autonómico y una municipal, derrotó a tres candidatos socialistas

En sus 24 años en la política madrileña, Ruiz-Gallardón ha sido elegido concejal del Ayuntamiento de la capital en 1983, senador en 1989 y 1993, y diputado de la Asamblea de Madrid en 1987 y 1995.

Después de ocho años en la oposición al Gobierno socialista de Joaquín Leguina, los últimos cuatro con una mayoría insuficiente para superar a la coalición PSOE-IU, en las autonómicas de 1995 logró por fin la mayoría absoluta que le permitió ocupar el despacho de la Puerta del Sol que no dejó hasta 2003.

Acabados los dos mandatos autonómicos que considera necesarios para llevar a cabo un proyecto político, fue elegido alcalde de Madrid tras las municipales de ese año, para las que fue escogido por el entonces presidente de su partido y del Gobierno, José María Aznar.

En las tres elecciones que le llevaron al gobierno, dos veces autonómico y una municipal, derrotó a tres candidatos socialistas a priori fuertes: a Joaquín Leguina en 1995 -bien es verdad que "mientras caían roldanes de punta", como dijo entonces el derrotado-, a Cristina Almeida en 1999 y a Trinidad Jiménez en 2003, que no acabó la legislatura y fue nombrada secretaria de Estado a menos de un año de los próximos comicios municipales.

Para estas elecciones

Para renovar su mandato tendrá que convencer a los madrileños de que han merecido la pena 30 meses de obras

Ahora se enfrenta al ex responsable de la oficina económica del presidente del Gobierno y autor intelectual del programa económico socialista Miguel Sebastián, al que, al menos públicamente, y también según todas las encuestas publicadas con ficha técnica, no duda en vencer como a sus antecesores en el intento.

Para hacerlo tendrá que convencer a los madrileños de que han merecido la pena 30 meses de obras, de que los parquímetros son un derecho de los residentes y de que los impuestos no han subido lo que el recibo del IBI hace creer.

Animal político

Este un político vocacional, capaz de concitar tantas adhesiones como rechazos, muchas veces más apreciado fuera de su partido que dentro de él, nació en Madrid el 11 de diciembre de 1958.

Hijo del fallecido José María Ruíz-Gallardón, es licenciado en Derecho por la Universidad San Pablo CEU e ingresó por oposición en la carrera fiscal, de la que pidió la excedencia voluntaria para trabajar junto a su padre en la asesoría jurídica de Alianza Popular, tras afiliarse al partido de Manuel Fraga a los 18 años.

Si es reelegido repetirá uno de sus proyectos estrella: la candidatura olímpica, que falló para 2012 en beneficio de Londres pero que volverá a intentar para 2016

Sus tres mandatos se han caracterizado por la realización de importantes proyectos de infraestructuras, como la ampliación y construcción de nuevas líneas de Metro -entre ellas el Metrosur- y vías de circunvalación -la M-45 y parte de la M-50- y la más reciente reforma de la M-30, en la que ha soterrado todo el tramo paralelo al río Manzanares.

Durante sus 12 años de Gobierno de Madrid ha mantuvo buenas o al menos correctas relaciones con dirigentes socialistas, lo que le ha costado también continuas críticas de algunos compañeros de partido.

Si es reelegido repetirá uno de sus proyectos estrella: la candidatura olímpica, que falló para 2012 en beneficio de Londres pero que volverá a intentar para 2016.