Brangwyn, Kennington, Wadsworth
Desde la izquierda, 'The Gun' y 'Soldiers under Airburst Fire' (ambos de Frank Brangwyn), 'Over the Top' (Eric Kennington) y 'Liverpool Shipping' (Edward Wadsworth) Courtesy Western Art Print Room - Ashmolean Museum

El Museo Ashmolean, el primero del mundo montado al amparo y con la financión de una universidad, la de Oxford, tiene uno de los departamentos más ricos de grabados, dibujos e ilustraciones de arte occidental, la Western Art Print Room [aquí hay un folleto en PDF y en inglés que resume la colección]. Es de acceso libre, aunque algunos de sus tesoros —por ejemplo las colecciones de dibujos originales de Rafael y Miguel Ángel compradas por subscripción popular en 1842— sólo pueden verse con cita previa y en grupos, porque la delicada conservación de este tipo de material desaconseja que esté siempre a la vista.

El Ashmolean, como casi todas las grandes pinacotecas inglesas, ha encajado con una ejemplar diligencia la llegada de la  era digital. El museo tiene online buena parte de sus colecciones y prosigue con un programa que, según aseguran, culminará con la digitalización de todo el material que alberga. La última iniciativa del museo es la maravillosa exposición en línea Artists Under Fire (Artistas bajo fuego), una colección de dibujos, grabados y acuarelas de creadores británicos que pintaron, casi siempre sobre el terreno de batalla, los combates y tragedias de la I Guerra Mundial.

Casi 40 obras de 25 artistas

Al  valor artístico e histórico de las piezas que integran la exposición se añade en este caso la posibilidad de ver material que apenas se ha mostrado en público por motivos de conservación ya que casi todas las obras son sobre papel, superficie que soporta muy mal la exposición a la luz y los cambios de humedad y temperatura. El site de Artists Under Fire permite ver casi cuarenta dibujos a lápiz, bocetos a carboncillo, aguafuertes, acuarelas, litografías y grabados de 25 artistas bitánicos que pintaron desde los lugares en que se desarrollaba la cruenta Gran Guerra.

Cada pieza puede ampliarse hasta obtener una resolución muy alta  La exposición está dividida en una docena de apartados, que van desde el proceso de alistamiento hasta la firma del armisticio en 1918 y las ceremonias en honor a los muertos en combate —donde puede verse la descriptiva litografía de William Nicholson titulada The End of War (1917), en la que un soldado apuntala y clava maderos contra las puertas de la guerra para que no vuelvan a abrirse nunca más—.

Cada pieza puede ampliarse mediante un efecto lupa hasta obtener una resolución muy alta que permite al internauta entrar en los detallles de la obra. Hay también información técnica, artística e histórica añadida, pero la programación interna de la web impide bajar las imágenes.

El emperador alemán, un monstruo desnudo

Otras secciones se refieren a la propaganda y las caricaturas —en Seeing Himself as Others See Him: caricature study of Kaiser Wilhelm II (1919), William Orpen esquematiza, con una técnica delicada que recuerda a los grabados japoneses, al emperador alemán como un monstruo desnudo que contempla su fealdad en un espejo—, la salvaje realidad de la guerra de trincheras —con  el hiperrrealista y dramático cartel Soldiers under Airburst Fire (1919), del artista anglo-belga Frank Brangwyn, en el que un soldado recibe los efectos del gas mostaza sobre los ojos—, la guerra en el mar y el aire, la atención a los heridos y el sobreesfuerzo industrial mientras duró la contienda.

Entre los artistas está Gwen Raverat, nieta de Charles Darwin

En la exposición online pueden verse obras de, entre otros, Robert Sargent Austin, Archibald Standish Hartrick, Lester George Hornby, Eric Kennington, Christopher Nevinson, Glyn Warren Philpot, Edward Wadsworth y Gwen Raverat, nieta de Charles Darwin.