No se han podido concretar a ciencia cierta las causas definitivas. El accidente de la A-7 en el que murieron seis trabajadores de la autovía en noviembre de 2005 «no era previsible», según el secretario de Estado de Infraestructuras. Víctor Morlán explicó que las conclusiones de la investigación abierta tras el siniestro apuntan como posibles causas que algunas soldaduras estuvieran debilitadas por el uso anterior de la cimbra (el elemento que se cayó), «sin que se haya podido comprobar ni ser detectado en la obra»; o bien que alguna tuerca pudiera haberse aflojado durante los ciclos. Por otra parte, Fomento asegura que las obras del tramo Adra-Albuñol de la A-7 acabarán este año.