Vacuna
Una dosis de vacuna. ARCHIVO

La Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH) recomienda vacunar a las mujeres embarazadas frente a la tos ferina para que transfieran anticuerpos a su bebé hasta que sea vacunado a los dos meses de vida.

El comité de vacunas de esta sociedad científica ha actualizado sus recomendaciones del calendario de vacunación para el adulto, y en dicho documento reconocen que una dosis de la vacuna de la difteria, tétanos y tos ferina en las mujeres embarazadas permitiría proteger a los bebés hasta que sean vacunados, ya que es en ese periodo cuando el riesgo de complicaciones graves y muerte es mayor.

Recomiendan que la embarazada se vacune entre las semanas 27 y 36La administración de dicha dosis puede hacerse en cualquier momento del embarazo después de la semana 20, pero se recomienda entre las semanas 27 y 36, y dado que la inmunidad vacunal disminuye en este caso a lo largo del tiempo, se recomienda revacunar en cada embarazo.

Algo que, según la SEMPSPH, deberá completarse con la "estrategia del nido", vacunación de los contactos familiares (padres, abuelos, hermanos, cuidadores) de los recién nacidos y de los profesionales sanitarios en contacto con lactantes.

Según ha reconocido el profesor Lluis Salleras, del Departamento de Salud Pública de la Universidad de Barcelona y coordinador de la publicación, en Cataluña se ha puesto en marcha recientemente un programa de vacunación en estas mujeres, en colaboración con los tocólogos y matronas, y han logrado coberturas superiores al 50%.

Además, en su documento también incluyen la recomendación de la vacunación frente al virus del papiloma humano (VPH) de las mujeres de hasta 45 años con vida sexual activa, y se plantea la situación de que puedan haber sido ya infectadas por algunos de los genotipos virales incluidos en la vacuna. Aún así podrían beneficiarse de la prevención aportada por otros de los tipos de VPH incluidos en la vacuna o por la protección cruzada que confiere frente a tipos no incluidos en la misma.

La vacuna de la gripe

Por otro lado, en el Consenso de Vacunación del Adulto 2014 se reitera la recomendación de la vacunación sistemática anual frente a la gripe de las personas mayores 65 años, excepto en caso de contraindicación individual, e incluso se propone ir descendiendo progresivamente la edad límite desde los 65 a los 50 años de edad, para llegar en unos años a vacunar a todos los adultos en ese grupo etario.

Por último, hay un acuerdo unánime sobre la vacunación a cualquier edad cuando existe riesgo incrementado de sufrir complicaciones, como en el caso de los enfermos crónicos, mujeres embarazadas, inmunodeprimidos, etc., o a los que pueden transmitir el virus a esas personas de alto riesgo: el personal sanitario, las personas que cuidan pacientes en instituciones cerradas o en el grupo familiar.

Como explica el profesor Salleras, "es un hecho conocido que en algunas temporadas gripales los virus B circulan con más frecuencia sobre todo en los niños y jóvenes y muchas veces con más de una variedad del virus B. La actual disponibilidad de una vacuna tetravalente con dos variedades del virus B, además de dos A, permite dar respuesta a esta situación".