El Gobierno vasco rechazó dos de los tres decretos de la Ley de Dependencia que votaron ayer en Madrid, por considerar «totalmente insuficientes» las cuantías destinadas a los cuidadores. En concreto, la norma establece una asignación mensual de 780 € para los asistentes personales y 487 € para los cuidadores familiares. Esta útima cantidad se sitúa por debajo de la renta básica de Euskadi, de 549 €.