Teresa Romero y su médico de familia celebrarán un acto de conciliación el 14 de enero

  • La médico de familia atendió a Teresa Romero en un centro de salud de Alcorcón dos días antes de ser ingresada por ébola en el Hospital Carlos III.
  • Mantiene que la auxiliar no le informó de que había estado en contacto con los misioneros repatriados.
Teresa Romero, tras su salida del hospital.
Teresa Romero, tras su salida del hospital.
ATLAS

La auxiliar de enfermería Teresa Romero y la médico de Atención Primaria que la atendió en un centro de salud de Alcorcón han sido convocadas a un acto de conciliación programado para el 14 de enero en los juzgados de primera instancia de Alcorcón a raíz de la querella por injurias presentada por la segunda.

La médico de familia, que atendió a Romero el pasado 2 de octubre -días antes de ingresar en el hospital por contagio de ébola-, presentó una demanda de conciliación previa a la querella por injurias y calumnias contra Romero por asegurar la paciente que le había informado durante esa consulta de que había tenido contacto con personas diagnosticadas de ébola.

Según la facultativa de Atención Primaria, Romero no le informó de que había tenido contacto con los misioneros repatriados tras su contagio de ébola cuando acudió a su consulta, en el centro de salud Pedro Laín Entralgo de Alcorcón, "cuatro días" antes de su ingreso en el hospital Carlos III.

"Atentado contra el derecho al honor"

La médico asegura además que "no es cierto" que la paciente le comunicara haber tenido un pico de fiebre de hasta 38,7 grados centígrados, como aseguró en un comunicado emitido el pasado 25 de noviembre el despacho de abogados que se encarga de la defensa de Teresa Romero.

Entiende, por ello, que como consecuencia de la no revelación del antecedente de exposición al virus del ébola por parte de Romero, le realizó una exploración física "sin ninguna medida de protección y sin utilizar guantes ni mascarilla".

La abogada de la doctora considera que las declaraciones de Romero en las que la auxiliar aseguró que había dado aviso en el centro de salud de que había cuidado a los misioneros "constituyen un atentado contra el derecho al honor de su cliente, su fama y dignidad como persona, incluyendo su prestigio profesional".

Según la abogada, estos hechos son "constitutivos de un delito de injurias y calumnias con publicidad".

Mostrar comentarios

Códigos Descuento