Crucero
El crucero Thompson Destiny atracó ayer en Cartagena. (ENFOQUE).
Los comerciantes de Cartagena volvieron a comprobar ayer que la llegada de cruceros no les hace millonarios. Un barco con 1.600 turistas, el Thompson Destiny, atracó durante seis horas en la ciudad portuaria.

El presidente de la Federación de Pequeños y Medianos Comerciantes, Pedro Miralles, dijo que tomó como muestra cinco de los comercios del centro "y entre todos ellos vendieron sólo 39 euros a los cruceristas" (unos 8 por tienda de media). "En mi local, entraron 17 y no vendí nada", apuntó.

Esta semana hubo una reunión en la Cámara de Comercio y finalmente, será la semana que viene cuando los comercios hagan encuestas para probar que los cruceros no son rentables: "Las rellenaremos nosotros y además, una azafata, a pie de barco, preguntará a los turistas si han comprado algo y qué les ha parecido la atención en las tiendas", dijo Miralles.

La semana que viene llegan otros tres cruceros a Cartagena (uno el martes, otro el jueves y otro el sábado) y los comerciantes quieren apoyar sus resultados en la experiencia de tres días.

Miralles tiene previsto tener los resultados a final de mes.