The first American contingent of the War, briefly in Wellington Barracks, 1917
Primer contingente de soldados estadounidenses llegados a Inglaterra para pelear en la I Guerra Mundial, retratados por Christina Broom © Christina Broom/Museum of London

Fue la primera mujer inglesa en publicar fotos en diarios, semanarios y otras ediciones periódicas. Antes de conseguirlo aprendió por su cuenta el oficio para no pasar hambre. La historia de Christina Broom (1862-1939) está punteada por el arrojo, la valentía y el empeño. Sólo ahora comienza a ser reconocida.

El Museo de Londres Docklands acaba de anunciar la compra de parte del archivo de Broom que permanecía en manos privadas, unas 2.500 piezas y la organización de la primera gran exposición en profundidad dedicada a la reconsiderar la figura de una fotógrafa singular, hecha a sí misma a los 40 años, cuando aprendió sin ayuda de nadie cómo manejar una cámara, revelar imágenes y hacer copias en papel. Se vió obligada: la ferretería de sus que llevaba con su marido acaba de quebrar y la familia pasaba hambre.

Cosa de ricos y de hombres

Hablamos de 1903, cuando la fotografía era cosa de ricos y de hombres y entrar en el negocio era doblemente difícil para una mujer sin posibles. Nacida en una familia humilde de Londres, Broom no lo pensó dos veces cuando el negocio cerró: pidió prestada una cámara a un amigo de la familia, se autoeducó en los secretos de la fotografía, montó un cuarto oscuro y laboratorio en un rincón del sótano-carbonera de la casa e inició una carrera como fotógrafa y emprendedora.

La ayudaban el marido y la hija, que dejó el colegio para atender el negocio Con la ayuda de su marido Albert Edward Broom (1864–1912)  y de la hija de la pareja, Winifred —que abandonó el colegio para arrimar el hombro—, instaló un tenderete los Royal Mews, las caballerizas del Palacio de Buckingham para vender foto-postales y retratos a los visitantes. Durante la jornada hacían y vendían fotos y por la noche revelaban. Llegaron a vender mil diarias y el puesto, que se convirtió en una atracción para los londinenses y los turistas, estuvo abierto al público hasta 1930.

Acceso a la famila real

La fotógrafa amplió progresivamente los temas y retrató manifestaciones y mítines de sufragistas que reclamaban el derecho al voto para las mujeres, desfiles militares, la carrera anual de remo de Oxford contra Cambridge e incluso llegó a tener acceso a la familia real —hizo las imágenes de la coronación de Jorge V. Durante las décadas de los años 20 y 30 ya no era una simple fotógrafa callejera, sino una reportera que publicaba con asiduidad The Tatler, The Sphere, Illustrated London News y Country Life.

Una fascinante historia de determinación e iniciativa  El museo está exponiendo una pequeña parte del archivo de Broom: son fotos de tema militar relacionado con la I Guerra Mundial. A partir de abril está prevista una muestra de mayor envergadura sobre la vida y la obra de Broom, una mujer con una "fascinante historia de determinación e iniciativa empresarial", según dice la comisaria de fotografía de la institución Anna Sparham, que espera conseguir que la figura de la fotógrafa deje de estar "subestimada".

El "carácter fuerte" de Broom es visible en su "competencia en la orquestación de los grupos de personas que retrató", añade la coordinadora. "Sus impresionantes fotografías parecen contemporáneas a pesar de tratarse de imágenes históricas".