Según el cardenal. La polémica está servida. La estatua de bronce en homenaje a Juan Pablo II que quieren ubicar cerca de la catedral, próximo al magnolio gigante que hay entre el Archivo de Indias y el edificio de Correos, «no desentona ni afea» el entorno de la catedral.

Ésta es la repuesta que dio ayer el cardenal de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, al delegado de Cultura, Bernardo Bueno, quien considera inadecuada su ubicación. Por cuestionar dónde irá el monumento, la Asociación en Defensa del Patrimonio ha criticado a Cultura recordándole que ha permitido las catenarias del tranvía.

Amigo Vallejo insiste en colocarla bajo el magnolio donde estaba proyectada y dice que Sevilla «no puede esperar más tiempo para tener un reconocimiento público al Papa Juan Pablo II, que visitó dos veces Sevilla y beatificó y canonizó a Santa Ángela de la Cruz.