De pronto ha llegado el calor y nos ha pillado con los pijamas de invierno bajo la almohada. Los primeros días de mayo están siendo más calurosos de lo normal. La máxima más alta, los 32 grados de ayer y del martes, superó en 8 grados el valor normal de un mes de mayo (26,4), pero está aún lejos del récord registrado en mayo de 1999, cuando el mercurio llegó hasta 38,6 grados. «Se debe a la presencia de un centro de altas presiones que da lugar a cielos azules y vientos flojos variables que acumulan calor en las capas bajas de la atmósfera. Las mínimas de noche son más altas de lo normal, pero no en límites extremos. Por eso no se trata de una ola de calor», según Meteotemp.