El secretario de Defensa de Estados Unidos, Robert Gates, admitió la posibilidad de una reducción de tropas a finales de este año en Irak, si se logra una disminución de la violencia en ese país.

Si disminuye la violencia podemos comenzar a considerar la reducción de algunas de las fuerzas



"Creo que si vemos algún avance positivo (...) ése será el punto en que creo que podemos comenzar a considerar la reducción de algunas de las fuerzas", señaló el jefe del Pentágono ante el subcomité de defensa del Comité de Asignaciones del Senado.

Estados Unidos ha desplegado alrededor de 130.000 soldados en la nación árabe, a los que se sumarán otros 28.000 militares.

Gates manifestó que la decisión podría tomarse tras un informe que presente en septiembre próximo el general David Petraeus, comandante de las tropas de Estados Unidos en Irak.

Sin embargo, el titular de Defensa indicó que Estados Unidos no cree que la violencia que azota al país podrá reducirse de manera considerable en los próximos meses.

El problema es si el nivel de violencia alcanza un punto en "que el proceso político pueda continuar en Irak. Eso es lo que marcaría que comencemos a considerar la reducción de algunas de estas fuerzas", apuntó Gates.

La decisión sobre el nivel de tropas en Irak es altamente política, debido a que la mayoría demócrata en el Congreso ha mantenido su ofensiva para que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, decida una retirada gradual.

Los demócratas volverán hoy a la carga

Bush vetó el 1 de mayo pasado un proyecto aprobado por el Senado y la Cámara de Representantes que establecía el comienzo de un repliegue militar a partir del 1 de octubre próximo.

Fuentes legislativas indicaron ayer que se prevé que hoy la Cámara Baja vote una nueva propuesta que condiciona fondos para las operaciones militares en Irak.

Esos recursos estarían autorizados hasta julio próximo, cuando los legisladores analicen la situación en Irak y determinen si continúa o no la financiación del conflicto.

Gates rechazó ese condicionamiento, al que calificó de "desastroso", y advirtió de que también el proyecto sería vetado por Bush.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, manifestó que "una vez más el presidente ha elegido la confrontación por encima de la cooperación".

El mandatario estadounidense ha pedido al Congreso una partida extraordinaria de más de 90.000 millones de dólares para financiar las operaciones militares estadounidenses en Irak y Afganistán.