'Malala. Mi historia': la vida de una joven pakistaní, defensora de la educación universal

  • Malala Yousafzai ha sido galardonada con el Premio Nobel de la Paz.
  • En esta nueva edición de sus memorias ha colaborado la periodista y escritora norteamericana Patricia McCormick.
  • Malala sigue defendiendo el acceso universal a la educación a través de Malala Fund, una organización sin ánimo de lucro.
La joven paquistaní Malala Yousafzai en agosto de 2014.
La joven paquistaní Malala Yousafzai en agosto de 2014.
EFE

Malala Yousafzai, la joven de 17 años pakistaní, activista por los derechos de las mujeres y blogger, ha sido galardonada con el Premio Nobel de la Paz, convirtiéndose en la persona más joven galardonada con este premio en cualquier categoría.

En Malala. Mi historia ha colaborado la Patricia McCormick, periodista y escritora norteamericana. Ha sido finalista en dos ocasiones del National Book Award y es autora de varias novelas para jóvenes, que han sido aclamadas por la crítica.

Esta nueva edición de las memorias de Malala incluye numerosas fotos y otros materiales que no incorporaba Yo soy Malala.

El libro abunda en la vida de Malala y en cómo llegó a convertirse en una de las mujeres más influyentes de este siglo, según Times, a pesar de su juventud y de su propia tragedia.

Por las redes la acusan de denigrar la historia del pueblo pakistaní y de recibir a cambio una vida de lujos en Europa. Actualmente la familia Yousafzai vive en la ciudad de Birmingham, Inglaterra, donde acude Malala a la escuela.

Para poder ir a la escuela, la niña paquistaní desafió a una de las milicias más crueles y violentas del mundo, que entre otras barbaries prohíbe la asistencia de las mujeres a clases.

Malala Yousafzai comenzó su campaña por la educación de las niñas a los diez años, cuando el valle de Swat fue atacado por terroristas y peligraba el derecho a la educación. En 2009 escribió sobre su vida bajo la presión de los talibanes para el servicio de la BBC en lengua urdu y apareció en un documental del New York Times sobre la educación en Pakistán.

En octubre de 2012, Malala se convirtió en objetivo de los talibanes y le dispararon cuando volvía a casa del colegio. Sobrevivió y continúa su campaña por la educación.

Ha recibido numerosos premios como el Premio Infantil Internacional de la Paz (2013), el Premio Sájarov a la Libertad de Conciencia (2013), el Premio Embajador de Conciencia de Amnistía Internacional y el XXV Premio Internacional Catalunya 2013 que otorga la Generalitat de Catalunya, así como el Premio Convivencia de la Fundación Manuel Broseta de Valencia.

Malala ahora vive en Birmingham, Inglaterra, y sigue abogando por el acceso universal a la educación a través del Malala Fund, una organización sin ánimo de lucro que apuesta por programas de gestión comunitaria y apoya a los defensores de la educación en todo el mundo.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento