Hospital Clínic de Barcelona
Imagen de la fachada del Hospital Clínic de Barcelona. GOOGLE STREET VIEW

El Hospital Clínic de Barcelona está llevando a cabo un estudio para ver si la pérdida de olfato puede ser un marcador preclínico que prediga la posible aparición de la enfermedad de Párkinson.

El neurólogo de la Unidad de Párkinson y Trastornos del Movimiento del Hospital Clínic de Barcelona, Eduard Tolosa, ha participado en una conferencia organizada por la Asociación Catalana para el Párkinson (ACAP) en la que se han repasado las investigaciones que están en curso para tratar de curar esta enfermedad y el papel que juegan en ella los pacientes.

Según Tolosa, "la gran mayoría de investigaciones actuales centran sus esfuerzos en el Párkinson genético", pero además de estos estudios, el hospital barcelonés tiene abiertas otras líneas principales de investigación sobre esta enfermedad.

Una de ellas es el estudio de la 'olfacción' y otra el estudio de la 'sinucleína' en el colon y en la glándula submandibular.

El estudio de la olfacción quiere relacionar la pérdida del olfato como un marcador preclínico, ya que aparece antes del desarrollo de la enfermedad y afecta al 90% de los afectados de Párkinson.

Tolosa ha explicado el papel principal en estos estudios que tienen los afectados voluntarios en agilizar todos los procesos de investigación y ha recordado la existencia del Fox Trial Finder, el buscador de ensayos clínicos de la Michael J. Fox Foundation que, bajo el eslogan 'Usted forma parte de la solución', pone en contacto a los voluntarios con los estudios más adecuados para sus características.

Voluntarios

El neurólogo también ha animado a participar como voluntarios en los estudios que está llevando a cabo el Hospital Clínic, porque "el Párkinson no empieza cuando aparecen los primeros problemas de movilidad, comienza muchos años antes".

Según Tolosa, a los 10-15 años previos ya se observan cambios en el cerebro del afectado, en una primera fase que se denomina Fase Pre-Clínica o Pre-Motora, por lo que las investigaciones actuales van muy centradas en este línea con el objetivo de detener, desde su inicio, el desarrollo de la enfermedad.

Estos parámetros se deben valorar siempre teniendo en cuenta los factores de riesgo más importantes: la edad y el sexo

La depresión, los trastornos de sueño o la pérdida de olfato pueden ser algunos de los indicadores de esta fase inicial o Pre-Clínica de la enfermedad.

Estos parámetros se deben valorar siempre teniendo en cuenta los factores de riesgo más importantes: la edad (el Párkinson tiene más incidencia cuanto mayor es la persona) o el sexo, ya que afecta a casi el doble en el sexo masculino que en el femenino.

Según la Asociación Catalana para el Párkinson, también son factores a tener en cuenta el consumo de tabaco, porque algunos estudios están tratando de demostrar que la nicotina podría frenar el avance de la enfermedad.

Según la asociación, también el consumo de café, la cafeína, ayuda a disminuir el riesgo de tener Párkinson y hay investigaciones para tratar de definir cuál es la franja de tolerancia óptima.

A pesar de todas las investigaciones que se están llevando a cabo, en un 95% de los casos se desconoce la causa de la enfermedad y sólo se sabe en el 5% de los casos que son de causa genética, asociada en su mayoría a mutaciones del gen 'LRRK2'.

Tolosa explica que sobre este gen, en los últimos 20 años, se han registrado más de 20 patentes, algunas de las cuales pueden ser futuros tratamientos para la enfermedad.

"Vale la pena concentrar los esfuerzos en investigar este 5% de los casos de causa conocida porque muy probablemente el tratamiento será extrapolable al resto", ha afirmado el neurólogo, que ha aprovechado para pedir a los afectados asistentes una muestra de sangre para comprobar si ellos formaban parte de ese porcentaje.