Los disturbios en Atenas concluyeron con más de 200 detenidos después de una larga noche de enfrentamientos que siguió a la marcha en recuerdo del adolescente Alexis Grigoropulos, asesinado por un policía en 2008.

Los disturbios se produjeron en el barrio ateniense de Exarjia, donde murió Grigoropulos, después de una manifestación a la que asistieron unas 5.000 personas según la Policía.

También se vivieron enfrentamientos en otras ciudades del país como Salónica, Volos, Patras Los últimos datos policiales cifran en 211 las personas que fueron llevadas a comisaría, entre ellas algunos periodistas.

Los manifestantes montaron barricadas con contenedores a los que prendieron fuego y lanzaron cócteles molotov y bengalas a los agentes antidisturbios, que respondieron con abundantes gases lacrimógenos, granadas aturdidoras y vehículos especiales que lanzaban agua.

La batalla se extendió por las estrechas calles de este barrio conocido por su militancia anarquista e izquierdista con continuos enfrentamientos con las fuerzas del orden. Agentes antidisturbios rodearon el barrio y hacían incursiones en él, mientras los manifestantes trataban de evitarlos lanzándoles cócteles molotov, piedras y cohetes.

También se vivieron enfrentamientos en otras ciudades del país como Salónica, Volos, Patras, y en menor medida en Janiá y Heraclion, en la isla de Creta.

El asesinato de este joven en 2008 desembocó en una revuelta juvenil sin precedentes en Grecia, de una gran violencia y que se prolongó durante tres semanas.