Compresa que detecta enfermedades ginecológicas
La compresa lleva una última capa que contiene un chip. Gabriel Weinstein

“Si no duele algo, nadie va al médico a sacarse sangre, entonces ¿por qué no aprovechar la que la mujer pierde cada mes para detectar enfermedades a tiempo?”. Así explica el profesor de informática Gabriel Weinstein el origen de su “invento”, una compresa capaz de detectar enfermedades ginecológicas, el primer proyecto del mundo basado en el ciclo menstrual.

¿Por qué no aprovechar la sangre que la mujer pierde para detectar enfermedades?La idea de Gabriel Weinstein y su equipo fue una de las cinco premiadas por la Singularity University, el campus de innovación de la NASA, en 2014, entre los 22 proyectos presentados por emprendedores de 35 países. Basaron su iniciativa en los 1.700 millones de mujeres que menstrúan en el mundo cada mes.

Se trata de una especie de compresa femenina que detecta enfermedades como la clamidia, el sida, la sífilis, la gonorrea y el virus del papiloma humano a través del análisis de la sangre menstrual. La Singularity University calificó de “innovador y de valor social” la iniciativa y, en 48 horas, el grupo de emprendedores desarrolló el primer proyecto que involucra a la menstruación.

“Sólo existía ‘algo’ de la policía de Nueva York, pero por un caso puntual”, asegura el profesor argentino, quien cree que la falta de investigaciones en ese campo se debe a que se trata de un tema tabú y la mayor parte de la comunidad científica es masculina.

Compañías líderes de productos íntimos ya se han interesadoEl diseño de esta nueva compresa es el mismo que el de la convencional, sólo que agrega una última capa que contiene un chip, compuesto por un sensor que detecta la enfermedad, una batería y un transmisor de radio frecuencia, que envía la información al móvil.

Si bien las innovadoras compresas no están a la venta, ni lo estarán en el corto plazo, como asegura su co-creador, la patente del proyecto es compartida por los seis emprendedores, quienes acordaron que cada uno podría implementarla en su propio país. Weinstein ha recibido ya la llamada de las compañías líderes de productos íntimos femeninos.

El inventor argentino cree que el precio del producto será asequible. “El chip de acá a dos años va a ser más barato y la diferencia de precio sería mínima», afirma y aclara que el formato de venta sería poner, por paquete, dos compresas con sensor y otras normales.