Un estudio del Instituto Universitario de Necesidades y Derechos de la Infancia y Adolescencia (IUNDIA) revela que el maltrato entre iguales en la Educación Obligatoria Secundaria (ESO) ha caído "notablemente" entre 1999 y 2006, pese a que los estereotipos apuntan a lo contrario .

Así lo afirmó el sábado en un congreso nacional de atención a la diversidad, que se celebra estos días en Elche, la directora del Instituto Universitario UAM-CEU de "Necesidades y Derechos de la Infancia y la Adolescencia" (IUNDIA), Esperanza Ochaíta, al presentar algunos de los resultados del informe realizado para el Defensor del Pueblo y en el que están implicados la Universidad Autónoma de Madrid y la UNICEF.

Según Ochaíta, esta disminución de la violencia se ha reflejado en todas las variantes de maltrato, como el verbal, físico indirecto, la exclusión física, los relativos contra la propiedad, el acoso sexual y las amenazas.

La especialista indicó que este informe compara los datos de un estudio realizado en 2006 con los aportados por otro similar de 1999, por lo que se ve la evolución del maltrato entre iguales en la escuela.

Apuntó que el tipo de maltrato que más ha disminuido es el verbal, que ha bajado del 37 por ciento en 1999 al 27 en la actualidad, mientras que otro también llamativo es la exclusión social, tanto el ignorar como el no dejar de participar.

Según Ochaíta, la sociedad suele tender a decir que la situación "se ha agravado y que los adolescentes son cada vez peores y eso son estereotipos sociales".

Por el contrario, subrayó que estos datos van "contra todos los pronósticos que hacen los medios de comunicación".

Algunos resultados

El informe se ha hecho a partir de 3.000 entrevistas a alumnos de todas las comunidades y de ciudades tanto grandes como pequeñas, y arroja un resultado con el 99 por ciento de confianza.

La directora del IUNDIA aseguró que, según el informe, las víctimas de violencia en la escuela comunican sus problemas actualmente más que hace siete años, ya que se ha pasado de un 15 por ciento al 10 los casos en que no lo hacen.

Además, se ha visto que siete de cada diez víctimas informan a los amigos, luego a los familiares y, por último, a los profesores.

El estudio refleja que el maltrato se produce "en la clase" cuando el profesor no está, "pero también cuando está", mientras que las amenazas con armas tienden a hacerse en mayor medida lejos del recinto educativo.