El evento se celebró el sábado en el puerto. Eran las diez de la noche cuando el grupo Il Divo salió a escena. Dependiendo del precio de la entrada (entre 42 y 120 euros), el público se situó a pie de escenario o en la grada. Esperaba un gran espectáculo y llevó un gran chasco.

La Unión de Consumidores (UCE) ha recibido seis reclamaciones de usuarios descontentos con las sillas de plástico donde tuvieron que sentar sus posaderas. Otro de los puntos de desacuerdo fue el sonido (deficiente por el viento) y la escasa visibilidad (pese a la instalación de pantallas gigantes).

La duración del concierto también está en el punto de mira. El grupo actuó 55 minutos (70 para los organizadores, que cuentan también que estaban tan preparados que compraron hasta papel higiénico por si llovía y había que secar las sillas).