Cacería en la finca 'La Parrilla'
Promotores inmobiliarios y dirigentes del PP que participaban en las cacerías costeadas por la trama corrupta Púnica. En la imagen, una de esas cacerías, en la finca La Parrilla (Toledo). Fotografía cedida por El país. EL PAÍS

Una empresa constructora, llamada Grupo Dico, que está siendo investigada en la operación Púnica, puesta en marcha por la adjudicación irregular de contratos públicos a cambio de sobornos, organizó y pagó cuatro jornadas de caza al año entre 2002 y 2006, en las que se reunieron a una veintena de promotores inmobiliarios y dirigentes del PP, según publica El País.

El director financiero de la promotora Dico entre 2002 y 2003, David Merino, ya confesó en 2008 el 'modus operandi' de una trama de obtención irregular de adjudicaciones públicas en varios municipios de Madrid —entre ellos Valdemoro siendo alcalde el exsecretario general del PP Francisco Granados— en unas supuestas grabaciones en las que señalaba que el pago de comisiones en efectivo o en especie en cacerías y prostitutas era "absolutamente habitual". "Son las putas reglas del juego", aseguraba.

Las jornadas cinegéticas se celebraban en las fincas La Parrilla y La Solana, en Toledo y en Los Collados de San Benito, en Ciudad Real. Según publica el citado diario, la mano derecha de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, participó en al menos dos de esas cacerías, a las que asistían otros cargos del PP y diversos propietarios o responsables de empresas constructoras.

Las cacerías coincidieron en el tiempo con la ostentación de cargos de responsabilidad en varias alcaldías, entre ellas la de Valdemoro, con la adjudicación de contratos públicos a algunos de los empresarios que acudían a aquellas cacerías.