La OMS alarmada por el aumento de la resistencia a los antibióticos
Un farmacéutico dispensa medicamentos en Barcelona. Archivo

La Oficina Regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha denunciado que todavía hay países europeos en los que todavía se pueden comprar antibióticos sin necesidad de receta, entre ellos Reino Unido, Alemania o Noruega.

Con motivo del Día Europeo de los Antibióticos que se celebra el próximo martes 18 de noviembre, este organismo de Naciones Unidas ha presentado un estudio que muestra que actualmente hay un total de 19 países europeos donde pueden adquirirse libremente.

Además de los países citados estarían otros como Rusia, las repúblicas Checa y Eslovaquia, Ucrania, Rumanía o Bielorrusia. Y hay incluso casos en los que se pueden adquirir legalmente a través de Internet.

Hay casos en los que incluso se pueden adquirir por Internet

Por ello, la OMS insiste en que los farmacéuticos son "aliados importantes" en la lucha contra la resistencia a antibióticos, favorecida por el hecho de que hasta un 40%  de las prescripciones de estos fármacos son inadecuadas. Juegan un papel "crucial" para fomentar su uso racional, asegura la organización.

"Tenemos que pasar de la concepción de la farmacia como una 'tienda' y construir una cultura de servicios farmacéuticos. Esto ya está ocurriendo en algunos países, pero tenemos que conseguir que sea así en todas partes", ha defendido Zsuzsanna Jakab, directora regional de la OMS para Europa.

Fármacos sin ningún efecto

Los antibióticos que más se prescriben incorrectamente son los indicados para el dolor de garganta y el resfriado común, ya que generalmente suelen ser causados por infecciones víricas ante las que estos fármacos no tienen ningún efecto.

Ante esta situación, ha explicado Jakab, los farmacéuticos pueden ofrecer asesoramiento adecuado al dispensar antibióticos para el paciente y su familia, recomendar que se cumple con lo prescrito por el médico, colaborar con estos profesionales para que se receten dosis suficientes, o plantear tratamientos alternativos para enfermedades menores.

En este sentido, la OMS cree que países como España, Bélgica, Francia o Países Bajos son buenos ejemplos del papel que debe jugar el farmacéutico en esa tarea.