Marina Castaño
La viuda de Camilo José Cela, Marina Castaño. GTRES

Marina Castaño, viuda del fallecido premio nobel de literatura Camilo José Cela, tendrá que declarar como imputada junto a otras dos personas posibles delitos de malversación de fondos públicos, estafa, apropiación indebida y fraude.

Según fuentes judiciales, el caso está relacionado con un asunto de ingresos por devolución del IVA. El proceso, en el que también está imputado el exgerente de la Fundación Cela Tomás Cavanna Benet, se encuentra en fase de instrucción, en el Juzgado número dos de la localidad coruñesa de Padrón. La Fundación Camilo José Cela fue creada en 1986 por el propio Cela con el objetivo de mantener unidos los fondos literarios, documentales y artísticos de su propiedad.

Esta imputación se produce un mes después de que el Tribunal Supremo reconociera el derecho de Camilo José Cela Conde a percibir dos terceras partes de la herencia de su padre, 5,2 millones de euros, y rechazara la petición de Marina Castaño, que quería que se diera por satisfecho con la donación de un cuadro de Joan Miró.

Denuncia en 2012 del fiscal

A mediados de 2012, el fiscal de Santiago, Álvaro García Ortiz, denunció en el juzgado de Padrón a Marina Castaño y al exgerente de la Fundación Cela por un supuesto delito de malversación de caudales públicos.

La denuncia detectaba también "base" para investigar la posible comisión de delitos de estafa, apropiación indebida y otros, como fraude fiscal, por el desvío a una sociedad privada de las devoluciones del IVA de la Fundación Cela, que está exenta de tributación, así como por cargar a esta entidad cultural gastos privados.

La investigación se había iniciado a raíz de la denuncia presentada por Lola Ramos, una vecina de Iria Flavia, localidad en la que está ubicada desde el año 1991 la institución que homenajea al Nobel gallego. Lola Ramos había aportado a la Fiscalía de Galicia información relativa a supuestos trasvases de dinero efectuados entre la fundación, sin ánimo de lucro, y sociedades propiedad de Cela y Castaño.

En la querella consta que la sociedad Lengua y Literatura AIE (Agrupación de Interés Económico), constituida con un 80% de capital de la Fundación Cela y un 20% aportado por Marina Castaño a través de otra sociedad que dirige desde su propia vivienda, denominada Letra y Tinta, pudo haber gestionado las subvenciones de la Fundación Cela y abonado las facturas de la misma, de manera que habría obtenido "grandes cantidades de dinero en concepto de devolución de IVA".

"Actividades privadas del matrimonio Cela"

La denuncia también se indicaba que varios empleados que figuraban como trabajadores de la Fundación Cela, que pagaba sus salarios, "en realidad prestaban sus servicios en actividades privadas del matrimonio Cela", uno de ellos incluso en el propio domicilio madrileño de Castaño.

La Fiscalía argumentaba que el empleo de subvenciones de la Fundación Cela para contratar a este personal, aunque ejercían su trabajo en el ámbito privado, "era una práctica habitual desde hace algunos años" y que Marina Castaño lo seguía haciendo. Sostenía, además, que, a raíz de sus investigaciones, Lengua y Literatura AIE "pudiera encubrir devoluciones de IVA" y tener la finalidad de cargar los gastos de la fundación, de forma que actuaría como una sociedad interpuesta.

Así, consideró que "al menos, en inicio, quedan acreditados parte de los hechos denunciados", por lo que propuso judicializar las diligencias y ya en 2012 planteaba que se tomase declaración "en calidad de imputados" tanto a Marina Castaño como a Tomás Cavanna. La difícil situación de las cuentas de la Fundación Cela llevó a la Xunta a rescatarla, de forma que pasó a tener carácter público desde el mes de abril de 2012.