Pablo Iglesias
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, en la azotea del edificio que alberga la nueva sede de Podemos, con el Palacio Real al fondo. JORGE PARÍS

Pablo Iglesias vuelve a ser noticia y no por proponer nuevas medidas que engrosen su plan político. Iglesias vuelve al mundo literario como hizo con Disputar la democracia, en el que da a conocer sus reflexiones políticas o Cuando las películas votan, con el que pretende explicar los hechos políticos más transcendentes ocurridos en el mundo, contados mediante una selección rigurosa de diferentes películas históricas.

Ahora, coordina Ganar o morir, Lecciones políticas en Juegos de Tronos, un libro en el que un grupo de analistas, politólogos, activistas y políticos disecciona la popular serie Juego de tronos con el objetivo de analizar el “complejo tablero” que constituye la política nacional porque “hay muchas analogías entre la situación de España y Juego de Tronos”, comenta Daniel Iraberri, uno de los autores del libro.

Cada colaborador ha escrito un capítulo de la novela, y entre los más destacados son: Íñigo Errejón (Power is power. Política y guerra), el tertuliano político Rubén Herrero (‘Realismo y dragones idealistas), Daniel Iraberri (Vencer o morir en la escalera del caos: legitimidad y poder), la activista Sara Porras (Game of roles. La subversión feminista) o Tania Sánchez, diputada de Izquierdo Unida en la Asamblea de Madrid (Realismo y dragones idealistas).

El Boletín Oficial del Estado es su herramienta de control sobre el pueblo

Los autores del libro creen que detrás del éxito que se esconde en la serie Juegos de Tronos, no está sólo la combinación eficaz de “intrigas violencia, aventuras y sexo”, sino que el mensaje que evoca al espectador es “la destrucción del orden civil y político que nos presenta la serie”.

Protagonistas que se rebelan

Como en Juegos de tronos, en el escenario se mueven unos inconformistas protagonistas – los ciudadanos-  que se rebelan y se disputan el poder. “Todo el mundo tiene hoy la sensación de formar parte de un orden social y económico en el que se han roto todos los pactos que garantizaban la paz y la estabilidad”, explican.

Los gobernantes que ejercen sus trabajos en los acomodados edificios públicos oficiales “comienzan a sentir cierta inquietud”, pero confían en su control sobre la legalidad y “el Boletín Oficial del Estado” es su herramienta de control sobre el pueblo.

En este sentido, los autores hacen un guiño a Joffrey, un malvado, cruel y joven rey, que cree que por estar sentado en el Trono del Hierro se cree un héroe que ayuda al pueblo, cuando realmente lo perjudica. Representa el “poder abstracto, el poder desnudo”. Siendo, para los autores, un miembro más de la “casta política” de España.

Los autores se ponen en el pellejo de Khaleesi, la reina libertadora de esclavos y aspirante al trono, “un personaje femenino que se va apoderando a lo largo de la serie de un mundo machista”- que decide utilizar sus dragones -propuestas de los políticos-, como un arma para  cambiar  el “mundo terrible” en el que está rodeada –cambiar la situación socioeconómica-. “Gracias a Khalessi los esclavos pueden liberarse a sí mismos. En Podemos queremos ser una herramienta del poder ciudadano, que la gente participe, que haga política y tome las riendas de su vida”, argumenta Iraberri.

Un tablero de juego complejo

"El mundo de Juego de Tronos es, al igual que el nuestro, un complejo tablero con múltiples tensiones y lucha de poder”, aseguran los autores, comparando la situación sociopolítica de España con el escenario de una de las series más exitosas de los últimos años.

Los autores del libro sienten la “imperiosa urgencia” de “democratizar” el país, porque “por cada segundo que pasa aumenta el enriquecimiento privado ilegítimo y el sufrimiento gratuito de la gente corriente”.