Calefacción
Una mujer regulando la temperatura de un radiador. GTRES

La gota fría que este año ha recorrido la península ha sido una de las más intensas que se recuerdan, y, de acuerdo a el pronóstico estacional de Meteovigo, aún habrá más lluvias y masas de aire frío que pasen por España (comenzando por una próxima ola de frío polar)

Con el frío aumentará el consumo de calefacción, que de hecho se lleva casi la mitad de la energía que consume la casa. Sin embargo podemos poner un límite al gasto sin renunciar al confort. Según las organizaciones de consumidores, conseguir un ahorro considerable en las facturas de luz y gas es posible.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) asegura que basta con cambiar de hábitos de consumo a otros más racionales y empezar por la calefacción. Esta organización da sus consejos, que unidos a los que nos da Facua-Consumidores, conforman un buen listado de “trucos” para ahorrar sin pasar frío.

No te pases subiendo la temperatura. Para que una habitación esté confortable la temperatura no tiene que ser superior a 20ºC. Por cada grado que se baje la temperatura, las organizaciones de consumidores calculan un ahorro de energía de entre el 7 y el 8%.

Ojo con los adornos. No es conveniente colocar ningún objeto cerca de los radiadores que dificulte la transmisión del aire caliente.

De noche, cierra. No hay que olvidar cerrar las ventanas y persianas por las noches para evitar pérdidas de calor.

Y baja el termostato. Si de noche se baja el termostato de 20º C a 16º C, se puede conseguir un ahorro del 13% en la factura de la calefacción.

Gas: piensa el sistema que eliges. Instalar una caldera de gas siempre resulta más económico que apostar por una de gasóleo o eléctrica, especialmente si es de condensación. La OCU calcula que una decisión equivocada puede suponerte un sobrecoste de más de 650 euros al año.

Calefacción eléctrica. Elige bien la potencia adecuada, revisa la potencia que tienes contratada e intenta hacer un uso lo más racional de tu equipamiento eléctrico, evitando utilizar al mismo tiempo diferentes aparatos. Cambiar la potencia solo te supondrá unos 10 euros por la visita del técnico a tu domicilio y puede suponer un ahorro de 30 euros al año –para un hogar medio con consumo de 4000 kWh, que pase de una potencia contrata de 5.75 a 4.6 kWh–.

Revisa tu equipo. El mantenimiento de los equipos de calefacción resulta fundamental, pues un equipo defectuoso suele consumir más.