La Conselleria de Salud ha puesto en marcha, el pasado 1 de noviembre, la tradicional campaña de sacrificio de cabezas de ganado porcino para la elaboración de embutidos típicos en Baleares para el consumo doméstico privado.

Durante la campaña, que se prolongará hasta el 30 de marzo, la Dirección General de Salud Pública y Consumo, controlará la triquinosis en los sacrificios de los animales de la especie porcina para el consumo doméstico privado con el fin de evitar la transmisión de la enfermedad a las personas, según ha informado el Govern en un comunicado.

La triquinosis es una enfermedad parasitaria sobradamente difundida a nivel mundial que se transmite por los alimentos. La triquinosis es transmitida por la carne cruda o carne poco hecha de cerdo y embutidos no sometidos a tratamiento térmico —sobrasada, longaniza, carne y tocino—.

Un total de 525

Pruebas en la anterior campaña

Durante la campaña 2013-2014 de sacrificio de ganado porcino para el consumo doméstico privado en Baleares se analizaron un total de 525 muestras de carne de cerdo para determinar la presencia de triquina.

Todas las pruebas dieron un resultado negativo. Por islas, se analizaron un total de 505 muestras de carne de cerdos en Mallorca; 5 muestras, en Menorca; 7 muestras, en Eivissa, y 8 muestras, en Formentera.

Para cualquier duda, queja o sugerencia pueden acceder a donde también encontrarán información útil.

La Conselleria de Salud anima a todos los payeses que siguen la tradición de las matanzas a solicitar que se realice la prueba de ausencia de triquina a los cerdos que han criado. "Está en juego su seguridad y la de su entorno más próximo", se apunta al respecto.

Por otra parte, anima a los ciudadanos a adquirir los embutidos tradicionales en lugares de venta autorizados, puesto que son garantía de seguridad alimentaria.