Una decena de talibanes murieron hoy en un ataque de fuerzas afganas y de la OTAN en el sur de Afganistán, informó la comandancia de EEUU, lo que eleva a 24 los rebeldes que han perdido la vida en combates en las últimas horas.

La ofensiva tuvo lugar tras el asalto de un grupo de militantes talibanes al cuartel general de la Policía en el distrito de Alisher, en la provincia oriental de Jost. Posteriormente, las fuerzas afganas repelieron el ataque "por la fuerza", como afirmó un portavoz de la policía provincial, Wazir Badshah.

Como respaldo, "las fuerzas aéreas de la OTAN atacaron desde el aire a los militantes cuando se llevaban a sus compañeros heridos y muertos mientras se retiraban del área", agregó el portavoz, que detalló que en el lugar del combate se hallaron los cadáveres de catorce talibanes. El enfrentamiento también dejó dos policías que resultaron heridos leves.

Ataques aéreos 

La portavoz militar de la OTAN, Angela Billings, confirmó que la Alianza participó con efectivos aéreos en el suceso y constató que "varios" militantes talibanes murieron, pero no ofreció más detalles.

Las fuerzas aéreas de la OTAN atacaron desde el aire a los militantes cuando se llevaban a sus compañeros heridos

Por otra parte, las fuerzas afganas y de la OTAN detuvieron hoy en la misma provincia a tres personas que supuestamente ofrecían apoyo a insurgentes en la zona, según un comunicado de la comandancia estadounidense.

"Los detenidos van a ser interrogados para determinar sus identidades y su relación con extremistas violentos", dijo el portavoz militar estadounidense Christopher Belcher, citado en el comunicado.

La comandancia de EEUU agregó que la operación tuvo lugar en un supuesto refugio de insurgentes relacionados con la llamada red Haqani, que lleva ataques contra los militares en la provincia de Jost.

Estos sucesos se produjeron un día después de que un asalto talibán en la provincia oriental de Ghazni acabara con la vida del responsable del distrito de Giro y del jefe de la Policía, además de otros tres agentes.

Aunque algunas informaciones aseguraron que el distrito había caído en manos de los rebeldes, Mohammad Zaman, subjefe de la policía provincial, aseguró que cientos de efectivos afganos se desplazaron ayer a la zona y que ésta está bajo control de las autoridades.