Manifestantes rusos
Los manifestantes rusos protestan contra la decisión del gobierno de retirar el monumento del soldado de bronce. RTRPIX
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia condenó hoy con dureza y calificó de "sacrílego" el desmontaje anoche en Tallin, la capital de Estonia, de un monumento a los soldados soviéticos caídos en la Segunda Guerra Mundial, en medio manifestaciones en las que hubo una víctima mortal.

Las acciones de las autoridades estonias "no pueden dejar de suscitar condena y duras críticas", dijo el portavoz de la diplomacia rusa, Mijaíl Kaminin, citado por la agencia oficial Itar-Tass!

El Monumento fue desmontado en el Día de la Victoria sobre la Alemania nazi
"El Monumento al Combatiente Libertador fue desmontado en vísperas de una fiesta santa: el Día de la Victoria (sobre la Alemania nazi). Y este hecho sólo se puede calificar de sacrílego e inhumano", añadió.

El diplomático denunció que las acciones de las autoridades estonias "favorecen claramente las manifestaciones neonazis".

"La parte rusa estudia una reacción práctica en relación con Estonia con motivo del desmantelamiento del Monumento al Combatiente Libertador", advirtió Kaminin.

El Consejo de la Federación o cámara alta del Parlamento ruso aprobó hoy por unanimidad un llamamiento al presidente de Rusia, Vladímir Putin, para que rompa relaciones diplomáticas con Estonia.

Protesta trágica

Al menos un millar de personas se manifestó anoche contra el desmantelamiento del monumento en el centro de Tallin, donde se produjeron disturbios, en los que 44 personas resultaron heridas.

Una de ellas falleció en un hospital, según fuentes policiales estonias citadas por la agencia rusa Interfax .

La mayoría de la población autóctona estonia (67,9 por ciento) apoya el desmantelamiento del monumento, ya que consideran que el Ejército Soviético fue una fuerza de ocupación.

A favor de mantener el monumento se manifestaba la mayoría de origen eslavo que supone el 31,2 por ciento de la población de Estonia.