Hospital Vall d'Hebrón.
Pruebas diagnósticas en el hospital Vall d'Hebrón. ARCHIVO

Científicos del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona han descubierto un nuevo marcador que permite saber si el tratamiento del cáncer de colon es efectivo o no a través de simples análisis de sangre. La investigación, publicada en la revista Clinical Cancer Research, ha sido liderada por el Vall d'Hebron Instituto de Oncología (VHIO), donde han hallado un nuevo método "práctico y no invasivo" para saber si es efectivo el tratamiento en pacientes con cáncer colorrectal (CRC).

Permite ver si las células tumorales responden al cetuximab, uno de los fármacos más usados en el cáncer de colonSegún este estudio, los investigadores utilizaron el cultivo celular en tres dimensiones (3D) para poder estudiar correctamente la respuesta, in vitro, de las células tumorales al fármaco cetuximab, uno de los más usados en cáncer de colon. Utilizar este innovador modelo ha permitido estudiar cómo cambian las proteínas secretadas mediante técnicas de proteómica cuantitativa.

El doctor Josep Villanueva, investigador principal del Grupo de Biomarcadores Tumorales del VHIO, ha asegurado que los resultados han sido "sorprendentes", porque se descubrió que, cuando las células tumorales respondían al cetuximab, se secretaba la forma activa del receptor, pEGFR, que es la diana de éste fármaco. Este nivel de pEGFR se correlaciona con la sensibilidad y la resistencia de células tumorales de cáncer colorrectal, tanto in vitro como en el plasma de pacientes que reciben cetuximab.

Un análisis de sangre podría sustituir la tomografía de control que se realiza para controlar los tumoresUna vez probado en experiencia clínica, los médicos han comprobado que midiendo el nivel de pEGFR en el plasma se puede decir directamente si el tratamiento funciona o no. "Lo más necesario en oncología es la identificación de marcadores que indiquen si el tratamiento funciona a nivel molecular o no", ha explicado el doctor.

Con este hallazgo, un simple análisis de sangre podría sustituir las tomografías de control (TAC), la prueba estándar que se usa hoy en día para monitorizar el tamaño del tumor, lo que supondría, sin duda, un beneficio para el paciente. "Tenemos resultados preliminares muy prometedores. Ahora, el siguiente paso es validar nuestros resultados ampliando el número de pacientes", ha concluido Villanueva.