MÉS ha criticado este jueves que el Govern "deje caer" en Baleares hoteles como el Delta "como si no fuera con ellos", mientras fuera de la comunidad "no duda en defender los intereses de las grandes cadenas". "No vale decir que esto es un tema empresarial, pero en cambio ir a defender los intereses de los poderosos donde haga falta", consideran.

Así se ha manifestado el diputado econacionalista David Abril, después de que el PP haya rechazado una iniciativa en la Comisión de Turismo para "evitar la 'financierización' del turismo". Según ha entendido, el ejemplo de este establecimiento es paradigmático y las administraciones no pueden permanecer de brazos cruzados ante este tipo de casos.

MÉS ha criticado que la Conselleria de Turismo y Deportes haya sido "incapaz de evitar la imagen nefasta que dio el pasado mes de septiembre, con 200 turistas que tuvieron que ser realojados gracias al trabajo de la plantilla del hotel Delta", algo que recogió la prensa alemana.

Así, ha lamentado el abandono empresarial e institucional que sufren las más de 80 familias de los trabajadores y del establecimiento, que ha sido referencia desde finales de los años 70, y que cerró repentinamente el pasado 15 de septiembre.

Abril ha denunciado en la Comisión cómo la "trama financiera" originada en su día por la familia Buades ha llevado a la actual situación, en la que "no saben ni quién es el empresario responsable de que no cobren ni ellos ni los proveedores, y un hotel que siempre ha estado lleno y ha generado beneficios esté cerrado y sin servicios".

Según el diputado, todas las administraciones tienen responsabilidades. "La Conselleria de Turismo permitió segregar el hotel Delta del Beach Club; y la Seguridad Social y el Ministerio de Trabajo no se pueden desentender de los trabajadores, que no saben si podrán acceder al menos a una prestación este invierno, y son capaces de contestar por escrito que si no tienen luz ni agua en el hotel esto no tiene porque afectar a las condiciones laborales", ha declarado.

Por ello, en la proposición no de ley que han defendido pedía que las administraciones asumieran la parte de responsabilidad que tienen ante estos hechos y ayuden a encontrar soluciones que preserven la plantilla del hotel.

La propuesta también instaba al Govern a establecer medidas que eliminen las prácticas especulativas alrededor del turismo. "El caso del Delta puede ser el primero de muchos, y no tiene ningún sentido que un hotel que en cuanto que unidad productiva, es más que rentable, tenga que cerrar porque sus gestores se han dedicado a especular y a crear tramas financieras e inmobiliarias, y no a gestionar el hotel como toca, con la misma responsabilidades que han demostrado los trabajadores".

"Nos jugamos el pan de mucha gente y no puede ser que las administraciones permanezcan de espectadores ante todo esto", ha concluido.