La organización terrorista ETA ha enviado una nueva remesa de cartas de extorsión a empresarios vascos en las que les exige cantidades comprendidas entre 180.000 euros y 300.000 euros en pago del denominado 'impuesto revolucionario', según informa en su edición impresa el periódico El Correo.

Varios empresarios vascos han recibido esta misma semana misivas en las que se les exige el pago de estas cantidades, algo que ha llevado a destacados industriales y representantes de las patronales hayan decidido recuperar los servicios de escolta a los que habían renunciado con la declaración de alto el fuego permanente por parte de ETA, indica el diario vasco.

Cinco veces más

Las cantidades exigidas son superiores a las exigidas por ETA en la última oleada de cartas de extorsión a empresarios, en las que la banda terrorista exigía entre 60.000 y 70.000 euros. Las misivas, según confirmó en su día la Confederación Empresarial Vasca, Confebask, se recibieron el pasado mes de marzo y, según indicó Confebask, no se trató de una "campaña de carácter masivo".

Entre la documentación incautada a los detenidos en la operación que permitió la desarticulación del denominado 'Comando Donosti' a finales del mes de marzo se localizó información "básica" sobre empresarios.

Además, el pasado mes de diciembre, el presidente de Confebask, Miguel Lazpiur, también reconoció que podía "haber" extorsión a empresarios y advertía, días antes de que se produjera el atentado de ETA en Barajas, de que no se podía admitir un proceso con existencia de chantaje. "Se ha complicado de tal manera el proceso de paz que no podemos ni negar, ni afirmar. Decimos que puede haber algún tipo de extorsión, puede haber", manifestaba Lazpiur el 26 de diciembre del pasado año.